COQUELUCHE
Brote de tos convulsa

Diciembre 2025
La coqueluche o tos convulsa es una enfermedad respiratoria muy contagiosa causada por la bacteria Bordetella pertussis. Es especialmente peligrosa en bebés menores de 6 meses; la mejor protección es la vacunación de la madre durante el embarazo y de los niños cumpliendo el calendario nacional de inmunizaciones.
A pesar de contar con la vacuna para evitar la enfermedad continúan apareciendo casos de coqueluche, especialmente durante este año en nuestro país.
- En 2025 se observó un aumento sostenido de casos: hasta fines de agosto se reportaron al menos 382 casos confirmados a nivel nacional, con crecimiento desde julio.
- En informes periodísticos y de sociedades médicas se registraron durante este año cifras preocupantes: reportes nacionales mencionaron 333 casos confirmados en 17 jurisdicciones y cuatro fallecimientos en lactantes; además hubo miles de casos sospechosos notificados en diferentes provincias.
- La Sociedad Argentina de Pediatría emitió alertas recordando que la coqueluche puede causar complicaciones graves en lactantes y enfatizando la necesidad de recuperar cobertura en las vacunas.
- Algunas jurisdicciones han presentado brotes locales con alta incidencia (por ejemplo, Tierra del Fuego con decenas de casos), por lo que se debieron iniciar campañas para insistir en la importancia de la vacunación.

A nivel mundial la coqueluche sigue circulando brotes localizados como está sucediendo en la actualidad en nuestro país. Las razones son la falta de vacunación contra la enfermedad o planes de vacunación incompletos. Como con otras enfermedades, la pandemia Covid obligó a suspender muchos planes de vacunación que en algunos casos no fueron recuperados, ocasionando una acumulación de niños susceptibles, especialmente escolares, que en la actualidad pueden contagiar a bebés y niños pequeños.
De esta forma, la caída de las coberturas de personas inmunizadas y retrasos en refuerzos dejan a niños, adolescentes y adultos sin protección suficiente, facilitando la transmisión. La falta de vacunación materna expone a los recién nacidos. Por otra parte, la inmunidad provocada por la vacunación no es de por vida y requiere también de refuerzos en adolescentes y adultos.

Signos y síntomas que deben alertar:
- En lactantes: episodios de tos intensa con pausas para respirar, vómitos después de las crisis de tos, alimentación difícil, letargo o apnea; cualquier bebé con estos signos debe evaluarse de urgencia.
- En niños mayores y adultos: tos prolongada en accesos, inspiración ruidosa tras la tos, vómitos post-tos; en adultos la presentación de los accesos puede ser menos intensa, pero sirven de fuente de contagio para bebés.
- Si hay contacto con un lactante o embarazada y aparece tos persistente, consultar al servicio de salud para poder ser evaluado.

¿Cómo evitar que la coqueluche llegue a nuestros hogares?
- Vacunación materna durante cada embarazo con la vacuna que incluye pertussis (tétanos-difteria-pertussis acelular) para transmitir anticuerpos al recién nacido.
- Cumplir el calendario de vacunación infantil y los refuerzos recomendados en la comunidad.
- Mantener las vacunas de refuerzo en adolescentes y adultos (especialmente cuidadores, personal de salud y convivientes de bebés).
- La vacuna contra la coqueluche está incluída en las vacunas séxtuples, quíntuples, cuádruples o triples, (según corresponda a la edad) dentro del calendario oficial de inmunizaciones.
- Evitar el contacto de recién nacidos con personas con tos prolongada y aplicar buenas medidas de higiene respiratoria (cubrirse al toser, lavado de manos, quedarse en casa si se está enfermo).
- Lavado de manos
La coqueluche es prevenible: vacunar a la embarazada, completar los esquemas infantiles y asegurar refuerzos en adultos cercanos al recién nacido son medidas que salvan vidas.
La tos persistente en un bebé debe ser siempre motivo de preocupación, más aún si se acompaña de dificultad respiratoria. No se debe demorar la consulta. La detección y las medidas oportunas reducen complicaciones y la transmisión de la enfermedad.
Fuentes: Sociedad Argentina de Pediatría. 2025
Ministerio de Salud Pública de la Nación. 2025