¿Gripe 2026?

por | 29 diciembre, 2025

En las últimas semanas, los organismos internacionales de salud (OPS/OMS) han informado un aumento de los casos de gripe (influenza) en varios países del hemisferio norte, especialmente en Europa, Estados Unidos, Canadá y algunos países de Asia. Recientemente se ha comunicado la aparición de casos aislados en nuestro país, en época poco frecuente para su aparición y sin antecedentes de viajes al exterior.

Este tipo de información es relevante porque, históricamente, lo que ocurre durante el invierno del hemisferio norte suele anticipar lo que puede observarse meses después en nuestra región.

El virus involucrado y responsable de estos casos es el Influenza H3N2K, un subtipo del virus de la gripe.

Este virus ha presentado algunas modificaciones respecto de cepas previas. Estos cambios forman parte de la evolución natural del virus y son tenidos en cuenta en la vigilancia epidemiológica internacional.

Hasta el momento no se ha observado un aumento significativo en la gravedad de los cuadros, pero sí mayor contagiosidad, lo que puede explicar la cantidad de afectados en el Hemisferio Norte. Las temporadas con predominio de este subtipo suelen asociarse a mayor número de complicaciones, especialmente en personas mayores y en niños pequeños.

La aparición de casos en nuestro país, fuera de la época invernal, hace suponer un pico de incidencia de la enfermedad durante el otoño e invierno de nuestra región.

Frente a la amenaza de un brote epidémico futuro toma relevancia la vacunación contra la enfermedad. Aún cuando el virus presente variaciones la vacunación continúa siendo la herramienta más eficaz para prevenir complicaciones graves, hospitalizaciones y fallecimientos por gripe.

En niños, la vacuna reduce el riesgo de hospitalización en aproximadamente 70 a 75%. En adultos los valores tienden a ser similares.

En la Argentina, la vacuna antigripal se encuentra incluida en el Calendario Nacional de Vacunación, junto con las vacunas contra COVID-19 y el Virus Sincicial Respiratorio (VSR), esta última en mujeres embarazadas.

La vacuna antigripal que actualmente se aplica en nuestro país es útil para prevenir la enfermedad por este tipo de virus y reducir sus complicaciones. A la fecha no se ha demostrado que las variantes observadas en el microorganismo impliquen que pueda evadir la inmunidad inducida por la vacuna.

La vacunación es particularmente importante en:

  • Niños menores de 2 años.
  • Niños con enfermedades crónicas (cardíacas, respiratorias, neuromusculares, metabólicas, inmunológicas).
  • Niños nacidos prematuros.
  • Convivientes de lactantes pequeños y de personas con factores de riesgo.
  • Adultos mayores de 60 años.

Los síntomas de la gripe suelen comenzar por la parte alta del aparato respiratorio. Mocos, dolor de garganta acompañados generalmente de fiebre y malestar general. Los vómitos y la diarrea son más frecuentes en los niños.

Las complicaciones generalmente aparecen en las personas con antecedentes de enfermedades respiratorias. Así, los niños con bronquitis obstructivas o asma se encuentran más predispuestas a presentarlas los mismo para los adultos con EPOC.  Otitis, sinusitis y neumonías suelen ser las más comunes. Las últimas son el motivo más frecuente de internaciones y evoluciones prolongadas de la enfermedad que, en algunos casos, puede llevar a tratamientos intensivos con asistencia respiratoria mecánica.

Ante la llegada del virus deberemos recordar las enseñanzas dejadas por la pandemia de Covid, retomando el lavado frecuente de manos, el uso del barbijo en lugares cerrados y el uso de pañuelos descartables. Todo ello sumado a la aplicación de la vacuna.

A la fecha, dado el brote de gripe ocasionado en el Hemisferio Norte, es recomendable que los niños y adultos que viajen hacia esa región cuenten con un esquema de vacunación actualizado, especialmente aquellas personas que posean enfermedades crónicas.

En forma inversa, en el caso de niños y adultos que regresen de países con circulación activa de gripe y presenten síntomas respiratorios, se aconseja la consulta médica, limitando el contacto con otras personas hasta la resolución del cuadro.

Ahora y siempre debemos tener en cuenta que la gripe es una enfermedad frecuente, pero puede ser potencialmente grave en niños pequeños y en personas con factores de riesgo. La mayor contagiosidad observada en esta nueva variante los puede exponer aún más. La vacunación en tiempo oportuno y la consulta médica ante signos de alarma son fundamentales para su prevención y tratamiento adecuado.