¿POR QUÉ HAY QUE VACUNARSE CONTRA LA GRIPE?
Otra vez, otro año

Abril 2026
El virus de la gripe, con todas sus variantes, es un virus respiratorio que suele presentarse durante el otoño e invierno de cada hemisferio, afectando en forma principal e inicial al árbol respiratorio, desde las vías superiores hasta los bronquios y los pulmones.
Como toda enfermedad infecciosa se disemina por contagio de una persona a otra, generalmente por intermedio de los llamados “fómites” que incluyen las secreciones que se emiten con la tos, el estornudo o el contacto indirecto con las mismas al llevarnos las manos al rostro. Posee un período de incubación entre 3 y 6 días y suele comenzar con fiebre alta, tos seca, dolor de garganta y dolores musculares diversos. Siendo síntomas totalmente inespecíficos es fácilmente confundible con otras enfermedades respiratorias virales, entre ellas el Covid.

La gripe, también denominada “influenza” presenta cifras de infectados que varían según la temporada y la región, pero se caracteriza por un impacto global constante y picos epidémicos anuales que coinciden, como dijimos anteriormente en las épocas de frío de cada región.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la gripe causa anualmente entre 3 y 5 millones de casos graves en todo el mundo. De ellos mueren entre 290.000 y 650.000 por patologías relacionadas, presentando un alto grado de contagiosidad.
Por los mismos motivos, la gripe es la responsable de alto ausentismo laboral durante los brotes epidémicos ocasionando serios perjuicios a la economía de las naciones.
Las complicaciones de la influenza son especialmente respiratorias, por el accionar del mismo virus o por la intervención de bacterias que complican aún más la evolución de la enfermedad. De esta manera bronquiolitis graves en los lactantes y neumonías en adultos, generalmente mayores de 60 años, pueden llevar a la insuficiencia respiratoria requiriendo medios de asistencia especiales que exceden a los cuidados generales.

Algunos brotes de gripe han registrado casos de mortalidad alta, como el caso de la recordada Gripe A (H1N1) provocando el 1 al 4% de fallecimientos en poblaciones vulnerables.
Existen 4 tipos de virus de la influenza, aunque solo tres afectan principalmente a los humanos:
Tipo A: El más común y capaz de causar pandemias (subtipos H1N1 y H3N2).
Tipo B: Circula solo entre humanos y causa epidemias estacionales.
Tipo C: Causa infecciones leves y no se considera un problema de salud pública mayor.
Tipo D: Afecta principalmente al ganado.
La temporada actual probablemente estará marcada por la expansión de una variante K (H3N2) del virus A, ya que posee el antecedente de haber sido la responsable de hasta el 95% de los casos en algunas regiones del Hemisferio Norte durante este año, habiéndose ya reportado casos por este virus en 14 provincias de nuestro país a principios de 2026.
La aplicación de la vacuna contra la gripe reduce en forma considerable los casos graves.
La vacuna que comenzó a aplicarse en nuestro país este año es trivalente, protegiendo contra las cepas con más probabilidad de producir casos de gripe en nuestro continente, la H3N2, H1N1 y B. La nueva variante K también sería alcanzada gracias a esta inmunización.

Como en años anteriores la vacunación antigripal está dirigida especialmente a los niños entre los 6 meses y 2 años, las embarazadas, puérperas y mayores de 65 años. A ellos se incorporan las personas con enfermedades crónicas e inmunosuprimidas. Para todas estas personas la vacuna es obligatoria y gratuita.
Es aconsejable que el resto de la población también sea alcanzada por la vacuna a fin de evitar la contagiosidad a personas más vulnerables. Afortunadamente algunas empresas suelen facilitar la compra y aplicación de la vacuna con el fin primordial de evitar el ausentismo laboral en caso de epidemia.
Las recomendaciones generales para evitar la enfermedad consisten en el lavado frecuente de manos, uso de alcohol en gel, barbijos y pañuelos descartables, cubriendo en forma adecuada la tos y el estornudo. Se agregan a ellas, evitar la automedicación y la consulta al personal de salud.
Fuentes:
Ministerio de Salud de la Nación. 2025
Organización Mundial de la Salud. 2025