Las pantallas y las malas posturas

por | 27 agosto, 2025

Los niños pasan cada vez más tiempo frente a computadoras y dispositivos móviles.

Una postura inadecuada puede derivar en molestias musculares, alteraciones óseas y hábitos difíciles de corregir en la edad adulta.

Principales anomalías posturales

  • Cabeza adelantada
    El cráneo se ubica delante de la línea media del cuerpo, generando tensión en el cuello y trapecios.
  • Hombros encorvados
    Los hombros avanzan y rotan hacia adentro, comprimiendo la caja torácica y afectando la respiración.
  • Curvatura lumbar excesiva o rectificada
    Se pierde la lordosis natural de la zona baja de la espalda o esta se acentúa, provocando dolor lumbar.
  • Cifosis dorsal
    La parte superior de la espalda adopta una curvatura excesiva, favoreciendo la aparición de “joroba”.
  • Inclinación lateral o escoliosis funcional
    El tronco se inclina hacia un lado para compensar malas posiciones, pudiendo derivar en desequilibrios musculares.

Causas y factores contribuyentes

  • Tiempo prolongado sin descansos
  • Altura y distancia inadecuada de la pantalla
  • Mobiliario no adaptado a la estatura del niño
  • Utilización de pantallas en lugares poco adecuados que favorezcan posiciones viciosas. (Sofás, camas, etc.)
  • Falta de conciencia corporal y autoevaluación postural
  • Uso simultáneo de múltiples dispositivos (computadora y celular)

Consecuencias a corto y largo plazo

  • Dolor crónico en cuello, hombros y espalda
  • Rigidez y fatiga muscular
  • Disminución de la capacidad pulmonar por compresión torácica
  • Alteraciones en el crecimiento óseo y desarrollo de la columna
  • Riesgo de dolores de cabeza y trastornos en los oídos.

ESTRATEGIAS DE PREVENCIÓN Y CORRECCIÓN

Ajuste del lugar dónde se  interactúa con la pantalla

  • Pantalla a la altura de los ojos
  • Distancia de 50–70 cm entre ojos y monitor
  • Silla con respaldo ergonómico que soporte la zona lumbar
  • Escritorio acorde a la estatura, permitiendo apoyar pies y antebrazos
  • Evitar posiciones viciosas sobre un sofá, sillón o suelo.

Pausas activas y ejercicios

  • Regla 20-20-20: cada 20 min, mirar algo a 20 pies (6 m) de distancia durante 20 s
  • Inclinar suavemente la cabeza hacia cada hombro
  • Rotaciones suaves de cuello y hombros en ambos sentidos

Hábitos saludables

  • Limitar tiempo de pantalla a 1–2 h continuas. No se recomienda la exposición a pantallas en menores de 2 años.  Entre los 2 y los 5 años de edad no más de una hora por día en contacto con los padres y con contenidos apropiados y de calidad. De 7 a 12 años una hora como máximo por día, incluyendo el tiempo de uso para la escuela o la utilización de otros dispositivos. Los adolescentes de 13 a 16 años 2 horas como máximo.
  • Fomentar actividades físicas recreativas diarias
  • Enseñar al niño a autoevaluar su postura mediante espejos o feedback familiar
  • Supervisión periódica de un profesional en ergonomía o fisioterapia

RECOMENDACIONES FINALES

La clave está en adaptar el entorno y promover pausas activas desde edades tempranas.

Involucrar al niño en la corrección de su postura refuerza el hábito y facilita la prevención de futuros dolores.

Se debe considerar una evaluación profesional en caso que las correcciones caseras no mejoren el cuadro tras cuatro semanas.