HABLEMOS DE SÍFILIS
El recrudecimiento de la enfermedad

Febrero 2026
La sífilis es una infección de transmisión sexual causada por la bacteria Treponema pallidum.
La enfermedad ha acompañado a la humanidad casi a lo largo de toda su historia, incrementándose generalmente durante conmociones o conflictos bélicos, sociales o religiosos.
Durante el siglo pasado, con el mejor conocimiento de la enfermedad, su prevención y la aparición de los antibióticos la enfermedad fue disminuyendo su incidencia, especialmente en regiones con desarrollo sanitario y económico aceptables.
Sin embargo, desde finales del siglo XX y comienzos del presente la sífilis ha experimentado un resurgimiento preocupante en forma global del que no escapa nuestro país. La sífilis congénita, que debería ser una enfermedad prevenible también se ha incrementado en forma paralela.
Las madres que contraen sífilis transmiten la enfermedad al hijo durante el embarazo, provocando desde muertes fetales, partos prematuros y malformaciones mayoritariamente graves que comprometen la vida futura del nuevo ser, (transmisión vertical)

En 2022 la Organización Mundial de la Salud estimó en 68.000 los nacimientos con sífilis congénita en la región de las Américas, con una tasa de 4,989 casos por 1.000 nacidos vivos.
En Argentina, la sífilis ha experimentado un crecimiento exponencial desde 2015. Los datos oficiales del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) y diversas fuentes periodísticas y científicas coinciden en señalar un incremento sostenido y alarmante.
- Entre 2015 y 2019, los casos de sífilis se triplicaron, pasando de menos de 10.000 casos anuales en la década del 90 y principios de los 2000 a más de 30.000 en 2019.
- En 2024, se notificaron 36.917 diagnósticos, con una tasa nacional de 93 casos por 100.000 habitantes, la más alta registrada hasta ese momento.
- En 2025, se alcanzó un récord histórico con 55.183 notificaciones y 46.613 casos confirmados, lo que representa un aumento del 71% respecto a la mediana del período 2020-2024.
- En lo que va de 2026, los datos preliminares muestran un aumento del 109% respecto al promedio del período 2021-2025.
La tendencia afecta principalmente a jóvenes de 15 a 39 años, que representan el 76% de los casos, con tasas especialmente elevadas en los grupos de 20 a 24 y de 25 a 29 años. Las mujeres jóvenes presentan tasas considerablemente superiores a las de los varones en estos segmentos.
El crecimiento de la sífilis en embarazadas es especialmente preocupante por el riesgo de transmisión vertical, mencionada con anterioridad, y la aparición de sífilis congénita, una de las principales causas prevenibles de desenlaces adversos en el embarazo.

La sífilis se puede diagnosticar en forma precoz con la observación de una lesión característica, denominada “chancro sifilítico” tanto en los genitales del hombre o de la mujer. En relación a la práctica sexual utilizada también podrán aparecer en la región perianal o bucal. El antecedente de relaciones sexuales no protegidas sin uso de preservativo y en parejas generalmente no estables confirman aún más la probabilidad diagnóstica. El chancro sifilítico suele cicatrizar en forma espontánea. Sin embargo, el microbio ingresa al organismo produciendo patologías graves en distintas partes del cuerpo, entre otros al hígado y el Sistema Nervioso.
El diagnóstico específico de la enfermedad es la VDRL, estudio que se realiza con extracción de la sangre. Su positividad indica el contacto del germen con el organismo y su titulación suele estar relacionada con la evolución de la enfermedad.
En la actualidad se cuenta con reacciones rápidas en sangre que sirven para valorar tanto la presencia de sífilis como de HIV. Ambas enfermedades suelen asociarse y agravar la evolución de cada una de ellas ya que suelen poseer en común la forma de transmisión.
Diversos factores sociales y conductuales contribuyen al aumento de la sífilis en Argentina:
- Bajo uso de preservativo: Solo el 14% de los argentinos utiliza preservativo en todas sus relaciones sexuales, el 65% lo usa ocasionalmente y el 20,5% nunca lo utiliza. Esta tendencia se asocia a la falta de educación sexual, tabúes, desinformación y ausencia de políticas sostenidas.
- Cambios en las prácticas sexuales: El aumento de las relaciones sexuales sin protección, la multiplicidad de parejas y el uso de aplicaciones para encuentros sexuales han facilitado la transmisión de infecciones de transmisión sexual.
- Estigma y discriminación: El estigma asociado a estas enfermedades disuade a muchas personas de buscar atención médica, lo que retrasa el diagnóstico y el tratamiento.
- Crisis socioeconómica: El estrés, la sobrecarga laboral y la precarización social impactan en la salud sexual y en la capacidad de acceso a servicios preventivos y de diagnóstico.
- Dificultades en el acceso al diagnóstico y tratamiento: Las brechas en la disponibilidad de pruebas diagnósticas, especialmente en áreas rurales o vulnerables, y las demoras en el inicio del tratamiento favorecen la transmisión.
- Impacto de la pandemia de COVID-19: La pandemia provocó una baja temporal en las notificaciones y en el acceso a los servicios de salud sexual
- Falta de campañas sostenidas de prevención y educación sexual: La discontinuidad de las políticas de educación sexual integral y la escasa promoción del testeo regular han limitado el impacto preventivo.

El Penicilina es el tratamiento de elección para la sífilis tanto en los adultos como en los recién nacidos. La dosis y duración dependen de la edad y del estado evolutivo de la enfermedad. Los valores de VDRL decrecientes con el tratamiento indican la buena respuesta al mismo. La falta de descenso adecuado sugiere fallo terapéutico o reinfección.
¿Cómo prevenirla?
- Promoción del uso de preservativo: Es la medida más eficaz para prevenir la sífilis y otras ITS, aunque su efectividad depende del uso correcto y constante.
- Educación sexual integral: La implementación de programas de educación sexual en escuelas y comunidades es clave para modificar actitudes y comportamientos, especialmente en adolescentes y jóvenes.
- Pruebas rápidas en el primer nivel de atención: La descentralización del diagnóstico mediante pruebas rápidas ha demostrado aumentar la cobertura y reducir las tasas de sífilis congénita.
- Tratamiento inmediato: El tratamiento oportuno y el rastreo de contactos son esenciales para cortar la cadena de transmisión.
El incremento de la sífilis a nivel mundial y en Argentina constituye una emergencia sanitaria que exige respuestas integrales, sostenidas y basadas en la evidencia. La experiencia internacional demuestra que la eliminación de la sífilis congénita y la reducción de la transmisión en la población general son metas alcanzables con compromiso político, recursos adecuados y estrategias centradas en la prevención, el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno. En Argentina, la magnitud del aumento y su impacto en jóvenes y embarazadas requieren reforzar la vigilancia, ampliar el acceso a pruebas rápidas y penicilina, y fortalecer la educación sexual y la comunicación sanitaria.
Fuentes:
- Organización Mundial de la Salud. 2025
- Ministerio de Salud de la Nación 2025