EL LLAMADO SINDROME DE DISPERSIÓN DE LA ATENCIÓN
¿QUÉ ES?
Abril 2000
Se cree que puede afectar entre un 5 a 10 % de la población escolar. Involucra a los dos sexos casi por igual. Está caracteriza- dos por tres síntomas básicos: 1) Distracción, 2)Impulsividad y 3) Hiperactividad.
Es una patología donde confluyen varios factores para determinarla. Posee una base genética, al encontrar en la historia familiar madres, padres o tíos con antecedentes similares durante la escolaridad.
Otra base orgánica donde habría un disbalance a favor de los estímulos excitatorios y en detrimento de los inhibitorios, a nivel del sistema nervioso. Y por último un componente dado por el medio ambiente: la famila, la escuela, los amigos que pueden o no desarrollar esta patología.
Clásicamente son niños con coeficientes intelectuales normales pero con dificultades o fracasos en la escolaridad o aun en la relación con la familia. Debido a los problemas de atención cometen errores por descuido en sus tareas, al hablarles impresionan como si no escucharan, tienen dificultades para seguir instrucciones y en continuar o concluir tareas asignadas. Organizan mal sus actividades. Les disgustan las tareas que requieren esfuerzo. .
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El diagnóstico generalmente lo realiza el pediatra reuniendo los datos referidos por los padres. 1)Distracción habitual, 2)Hiperactividad y 3) Impulsividad. Se utilizan escalas o cuestionarios específicos. Se deben descartar enfermedades que pueden presentar síntomas parecidos: parasitosis, intoxicaciones, enfermedades hormonales, psiquiátricas, etc. Se necesita también la intervención del psicopedagogo, el psicólogo y el neurólogo manteniéndose en estrecha relación con el médico de cabecera. El tratamiento requiere tres campos de acción: 1)Educacional: se debe explicar el cuadro al grupo familiar, a la escuela y al medio que el niño frecuenta. Es importante la elección adecuada del colegio, con grupos no muy numerosos. El niño debe concurrir a escuela común pero con supervisión próxima y comprensiva del docente. Hay técnicas sencillas como sentarlos cerca de la maestra, evitando sitios de distracción y posibilitarles movimientos y desplazamientos sin que alteren el orden de la clase. El maestro debe estar entrenado en la conducción del aprendizaje de estos niños, habitualmente inteligentes, evitando la repetición de grados o fracasos escolares. El estímulo y la valoración que se le otorga ante los pequeños logros a nivel escolar y familiar deben ser señalados para fortalecer la confianza y autoestima particularmente comprometida en estos pacientes. 2) Psicopedagógico, psicológico: Con las técnicas y estrategias que correspondan en cada caso. 3)Medicamentos: Deben ser indicados por el médico y supervisados por un adulto en el hogar y en la escuela. Generalmente producen una disminución en la distracción y en la impulsividad aparejando mejores logros en el colegio. (Bibliografía: «Síndrome de Dispersión de la Atención.» PRONAP 98 . Sociedad Argentina de Pediatría |