La escoliosis

por | 2 mayo, 2012

CUANDO LA COLUMNA SE DESVÍA

Mayo 2012

Se denomina escoliosis a una deformidad de la columna vertebral. Es una alteración del tórax en general que se verifica con la desviación que presenta la misma.

Normalmente la columna, vista de frente, es una estructura que se encuentra en la línea media, simétrica, derecha y vertical al piso. Desde el perfil, en cambio es una estructura con varias curvas, totalmente normales: arriba de todo, continuando la cabeza comienza con una lordosis cervical, sigue con una cifosis dorsal, luego otra lordosis lumbar y finalmente con una cifosis sacra. Los términos cifosis y lordosis se refieren al tipo de curvatura. Cuando la misma posee concavidad hacia atrás se la denomina lordosis, cuando hay convexidad se llama cifosis.

La escoliosis representa una pérdida de la simetría que posee el tórax y que es fácil de observar en todo niño normal.


La mayoría de las escoliosis son de causa desconocida, (80%) y ocurren mayoritariamente en niñas en edades prepuberales. No se ha encontrado a la fecha una sola causa que explique por qué se produce. En muchos casos se encuentran antecedentes familiares, algunos hacen hincapié en la mala alineación de todo el cuerpo desde el nacimiento y otros en alteraciones hormonales que facilitarían cierta laxitud para provocar la desviación. Lo probable es que todos estos factores actúen en la etapa de crecimiento acelerado, como la producida en la prepubertad, provocando una asimetría y desviación final de la columna. Podríamos asemejar la situación con un árbol al que por medio de tensores forzáramos su desvío. A medida que crezca, el tronco se desviará más de su línea original.

Menos frecuentemente hay escoliosis que ya están presentes desde el nacimiento producidas por alteraciones en el desarrollo del embrión o el crecimiento del feto dentro del útero materno

El diagnóstico generalmente lo realiza el médico en un examen de rutina y algunas veces es motivo de consulta espontánea, dado que los padres observan la asimetría de la espalda o el tórax en general. Muchas veces el niño adopta posiciones viciosas que simulan desviaciones de columna. Lo que corrobora que se está en presencia de una escoliosis es la observación de una «giba». La misma no es otra cosa que una elevación en la espalda, paralela a la columna, secundaria a una elevación de las costillas producto de la deformidad. Complementan el diagnóstico observar la altura de los hombros, la simetría de los triángulos de la talla y la saliencia de alguna escápula.


La confirmación y las características de la deformidad se realizan por medio de la Radiografía de columna solicitada por el médico. Con la técnica adecuada se miden los ángulos de la torsión y en función de sus grados se determinará la conducta a seguir. Además se tendrá en cuenta la edad del paciente ya que, como dijimos antes, cuanto mayor posibilidad de crecimiento posea, mayor desviación podrá presentar en el futuro.

Son raros los cuadros que continúan avanzando una vez pasada la adolescencia.


No existe tratamiento para la escoliosis. Una vez diagnosticada lo que se intenta es detener la desviación para que no avance. En función de los grados de la misma y la edad del paciente se lo podrá controlar periódicamente para observar la evolución. Si los ángulos del desvío son más importantes o se van incrementando puede pasarse al corset, vulgarmente llamada espaldera, que generalmente se debe usar hasta la finalización del empuje de crecimiento puberal. En casos de desvíos severos se llega a la cirugía con posterior uso de corset.+


escoliosis3La escoliosis en el adulto no sólo constituye un problema estético. Si la misma es importante puede comprometer la respiración y el aparato cardiovascular.

No está comprobado que la escoliosis mejore con la práctica de la natación ni con tratamientos kinésicos. Tampoco se originaría o se agravaría por poseer pie plano o miembros inferiores desiguales.



Fuente:

Programa Nacional de Actualización Pediátrica.

Sociedad Argentina de Pediatría. 2000