USOS Y ABUSOS DE LOS ANTIFEBRILES
Los usos frecuentes hacen que muchas veces no se consideren como drogas o medicamentos. La venta libre favorece dicha percepción. Es difícil encontrar algún botiquín hogareño sin alguno de ellos. La publicidad en los distintos medios hace el resto.
Ambas drogas son seguras y eficaces para bajar la fiebre aliviando además el dolor leve a moderado. El Ibuprofeno, también tiene efecto antinflamatorio, cualidad que no posee el paracetamol en gran medida.
Tanto una como otra reemplazaron ya hace varios años a la aspirina como antifebril, Las intoxicaciones graves y la asociación con insuficiencia hepática y daño neurológico en el transcurso de varicelas o gripes, desaconsejaron su uso.
El Paracetamol suele utilizarse para bebés hasta los 10 meses evitando el Ibuprofeno, ya que este último requiere una función renal que no todos los niños hasta esa edad poseen. De allí que el Paracetamol se use más en gotas, facilitando de ese modo la administración en bebés. A partir del año el ibuprofeno es generalmente más utilizado notándose una más rápida y eficaz acción.
Sin embargo, pese a ser seguros y bien tolerados, tanto el paracetamol como el ibuprofeno pueden producir daños graves si se toman en cantidades no recomendadas que resultan excesivas para el organismo. Algunas veces el gusto agradable del producto evitando el rechazo favorece la intoxicación. En otras, las diferentes concentraciones del producto, en especial del Ibuprofeno, hacen que los padres se confundan y suministren una mayor cantidad de la droga. En ciertas oportunidades el temor a la fiebre hace que se repita la dosis sin respetar los intervalos aconsejados o lo que es peor se sumen ambas drogas en forma intercalada. La manipulación de los jarabes y las gotas por los niños es muchas veces el motivo de la intoxicación. Los goteros son peligrosos, especialmente cuando se administran directamente en la boca de bebés.
El daño que pueden producir ambas drogas tienen relación con la metabolización y eliminación de las mismas por el organismo. El Paracetamol depende especialmente del funcionamiento del hígado, órgano principalmente agredido en caso de sobredosis. La droga puede acumularse en forma súbita, producto de una ingestión accidental o de manera progresiva en caso de administraciones frecuentes y durante largos períodos. En ambos casos el daño hepático puede ser severo e irreversible llevando incluso en algunas oportunidades a la necesidad del transplante hepático.
En el caso del Ibuprofeno la intoxicación es menos frecuente, dado probablemente a la intolerancia que suele originar su ingestión en grandes dosis. De esta manera los vómitos son habituales evitando así sus efectos más adversos. No obstante ello se han descripto cuadros de insuficiencia renal frente a ingestiones que superaban ampliamente la dosis terapéutica. Dichos casos, si bien la mayoría reversibles, requirieron diálisis hasta el reinicio de la función renal normal.
A continuación se recuerdan las presentaciones más utilizadas y la dosis de ambas drogas
| PARACETAMOL (Termofrén, Causalón, etc. | Lactantes y niños <2 años:10 mg/kg/dosis c/6-8 hs. dosis máxima: 60 mg/kg/día En forma práctica 2 gtas por kg de peso/dosis.. Gotas: 100 mg/ml Solución: 20 mg/ml |
Gotas: 100 mg/ml Solución: 20 mg/ml |
| IBUPROFENO (Ibupirac, Febratic, Ibuterm, etc.) |
Niños mayores de un año 5-10 mg/kg/dosis cada 6-8 hs | Jarabe 2%: Cada 5 ml. Poseen 100 mg. Jarabe 4% – Cada 5 ml poseen 200 mg. |