LA CAÍDA DE CABELLO EN LOS NIÑOS
El pelo comienza a formarse a las 8 semanas de gestación aproximadamente. Este vello muy suave comienza a cubrir todo el cuerpo hasta finalmente caer aproximadamente al séptimo mes del embarazo. Es por ello que generalmente se encuentra este lanugo en los prematuros. A partir de allí comienza a crecer otro tipo de pelo más desarrollado y con una densidad muy variable entre los bebés. A partir del cuarto mes de vida suele suceder una pérdida de cabello en la región occipital, (la nuca), que generalmente alrededor del año recuperará.
Un motivo frecuente de consulta es la pérdida de cabello en forma incompleta, esto es, pelos en una región, cortados a distinto nivel pero bien adheridos al cuero cabelludo. Dichas características orientan a lo que se denomina tricotilomanía, una conducta anormal y repetida de arrancarse pelos. Dicha actividad requiere la intervención generalmente de un psicoterapeuta y por supuesto de la famita para evitar que continúe reiterándose. Del mismo modo, los peinados que traccionan demasiado el cabello en forma diaria pueden provocar por el mismo mecanismo la pérdida de cabello por arrancamiento. Obviamente, el maltrato en la familia o por parte de los compañeros en la escuela actúan en el mismo sentido. Como se dijo anteriormente, en estos casos el cabello no arrancado o cortado se encuentra firmemente adherido al cuero cabelludo y es un signo importante para diferenciarlos de otros cuadros. Una vez resuelto el tironeamiento del pelo la alopecia se recupera por completo.
Otras veces aparecen zonas generalmente redondeadas sin cabello, de fondo liso, limpio y sin restos de pelo. La ubicación en la cabeza es variable y las mencionadas características orientan a lo que se ha dado en llamar alopecia areata. El 60% de los casos aparece antes de los 20 años de edad. Si bien la causa no está aún bien dilucidada se presume que es una enfermedad autoinmune. Anticuerpos propios atacarían el folículo piloso. Existiría cierta predisposición genética para desarrollar la enfermedad así también como factores emocionales y ambientales. La misma también puede afectar pelos de cejas, barba y pestañas. El tratamiento incluye medicamentos locales y generales aunque se ve con frecuencia que las placas pueden tener recuperación y reaparición espontánea. Dado el impacto psicológico que producen puede estar también implicado el aspecto emocional, requiriendo como complemento el apoyo psicológico de estos niños.
La tiña es una micosis que afecta los folículos pilosos y piel circundante. Las áreas de alopecia que produce son sucias con escamas y restos de pelo que, al traccionarlos en forma suave, se desprenden. Suele haber prurito. El contagio generalmente es por contacto con mascotas o también intehumano. Requiere tratamiento por vía oral para su completa resolución.
El denominado «efluvio telógeno», es una pérdida capilar difusa, que típicamente se produce de 2 a 4 meses después de algún suceso como enfermedad grave, intervención quirúrgica, fiebre o estrés emocional fuerte. La pérdida de cabello es difusa, de intensidad variable en todo el cuero cabelludo. El pelo restante es normal pero con facilidad para desprenderse si lo traccionamos suavemente.