Mocos y tos

por | 28 mayo, 2026

Las infecciones agudas de las vías respiratorias, más comúnmente denominadas “catarro de vías aéreas superiores”, son afecciones frecuentes en la vida de toda persona y especialmente en los niños. Incluyen a la nariz, la garganta, los oídos y los senos paranasales. Duran aproximadamente 28 días, comenzando con congestión, luego con mocos cristalinos, luego más espesos hasta en forma progresiva disminuir la intensidad y desaparecer.

Estas infecciones son causadas principalmente por diversos virus respiratorios, siendo el denominado “rinovirus” el más común. Como respuesta al mismo las células responsables de producir moco incrementan en forma notable su secreción y son responsables de los síntomas que seguramente todos conocemos.: la dificultad para respirar por la nariz, la tos y el dolor de garganta. Suelen agregarse en algunas oportunidades la fiebre, las cefaleas y el dolor muscular generalizado como efectos a distancia de la infección respiratoria.

El tratamiento de los catarros o resfríos se centra en el alivio sintomático, dado que no existe tratamiento específico contra los virus que los producen. Esto a menudo implica el uso de antipiréticos para controlar la fiebre y descongestivos nasales, estos últimos no aconsejados en los niños.

La solución fisiológica suele constituir una prescripción frecuente del pediatra frente a estos casos. Esta intervención no farmacológica cobra cada vez más importancia. Se trata de una solución salina que según últimos estudios evidencia simplicidad, seguridad y posibles beneficios reduciendo la gravedad y la duración de los síntomas.

Se trata de una irrigación nasal que se aplica en las narinas de los niños afectados. Se suele utilizar en gotas para los bebés y en spray para niños mayores. Es actualmente tan frecuente su indicación que difícilmente sea desconocida en la mayoría de los hogares.

Si bien la solución fisiológica no aporta ninguna droga, la instilación de la solución fisiológica por la nariz funciona eliminando la mucosidad, los patógenos y los agentes alérgenos, mejorando por lo tanto la depuración de las fosas nasales al reducir también la inflamación.

Una de las complicaciones frecuentes en los catarros, especialmente en niños pequeños, es el compromiso del oído, la “otitis media aguda”. El moco no permite la normal ventilación de los oídos por intermedio de la denominada “Trompa de Eustaquio”, un pequeño conducto que comunica a ambos oídos con la nariz. Los mocos la pueden obstruir ascendiendo gérmenes que terminan provocando las otitis. Los últimos estudios realizados están demostrando beneficios en la administración de la solución fisiológica, reduciendo el compromiso de los oídos durante los catarros.

Las ventajas también se extienden a la mejoría en la evolución de las sinusitis que inclusive superan a muchas drogas antihistamínicas asociadas a antibióticos. Del mismo modo se han demostrado beneficios significativos en la mejor calidad del sueño en niños afectados por catarros.

Todos los hallazgos científicos sugieren que la irrigación nasal con solución fisiológica proporciona un alivio rápido y notable de los síntomas, lo que puede ser particularmente valioso para aliviar las molestias en niños.

Los resfríos comunes y las complicaciones más frecuentes como las otitis y las sinusitis suelen presentar una resolución más rápida.

Una ventaja adicional de la solución salina es su perfil de seguridad. Es muy raro que los niños presenten efectos adversos a su utilización

Estas conclusiones subrayan el potencial de la irrigación nasal con solución fisiológica en catarros no complicados, especialmente evitando el uso de sintomáticos o incluso antibióticos que generalmente son innecesarios.

Por último, es importante señalar que la solución fisiológica debe ser estéril sin contaminantes, comercializándose en ampollas o envases cerrados con dosificador acorde.