LA VITAMINA D
Crecimiento y huesos fuertes

Noviembre 2026
La vitamina D es un nutriente fundamental para que los niños crezcan con huesos y músculos sanos y fuertes, ya que funciona como una «llave» que permite al cuerpo absorber el calcio y el fósforo de los alimentos.
En nuestro país, la falta de vitamina D es un problema muy común. Las estadísticas muestran que muchos chicos no llegan a cubrir la cantidad mínima que necesitan, especialmente porque es una vitamina muy difícil de obtener solamente a través de la comida.
¿De dónde se obtiene la Vitamina D?
- El sol: Es la fuente más importante. El 90% de la vitamina D se fabrica en la piel cuando nos exponemos a los rayos del sol. Sin embargo, esta producción disminuye en invierno, en zonas con poco sol (como la Patagonia), en pieles más oscuras o cuando usamos protector solar.
- Los alimentos: Se encuentra en cantidades pequeñas en algunos alimentos de origen animal (como la yema de huevo o pescados grasos) y en productos «fortificados» como ciertas leches, quesos o cereales.

Recomendaciones para la exposición al sol
Dado que el sol es la fuente principal para fabricar esta vitamina, se aconseja una exposición breve y responsable, buscando un equilibrio para proteger la piel:
- Bebés menores de 6 meses: No deben ser expuestos al sol de forma directa bajo ninguna circunstancia. En ellos, la principal herramienta será la suplementación indicada en el consultorio.
- Tiempo recomendado: Para niños mayores de 6 meses, suele bastar con 10 a 15 minutos de exposición en los brazos y las piernas (o la cara), entre 2 y 3 veces por semana.
- Cuidado con los horarios: Las caminatas o juegos al aire libre deben ser siempre fuera de los horarios de riesgo (evitar el sol directo entre las 10:00 y las 16:00 horas, especialmente en verano).
- El uso de protector solar: Los protectores solares bloquean la fabricación de vitamina D. Por eso, para paseos cortos en horarios seguros, bastan esos pocos minutos antes de aplicar el filtro solar, priorizando siempre evitar las quemaduras. En los meses de invierno o en zonas del sur del país, la luz solar no alcanza a ser suficiente, por lo que el sol debe acompañarse sí o sí del suplemento.
Deficiencia de Vitamina D
Cuando un niño pasa mucho tiempo sin la cantidad necesaria de esta vitamina, su cuerpo no puede endurecer los huesos correctamente. Esto puede llevar a una enfermedad llamada raquitismo, que hace que los huesos se vuelvan débiles, se deformen o se ensanchen (notándose en las muñecas, tobillos o costillas). En casos graves, su falta puede causar debilidad muscular, fracturas o problemas más serios como convulsiones por falta de calcio.

Niños que necesitan mayor atención
- Bebés que toman pecho exclusivo sin el suplemento indicado por el pediatra.
- Bebés prematuros.
- Familias que viven en zonas con poco sol, como la Patagonia.
- Chicos con obesidad, dado que la grasa suele captar mayor cantidad de vitamina restándosela a los huesos.
- Niños que consumen pocos lácteos o llevan dietas especiales.
¿Cómo asegurar el aporte de Vitamina D?
1. Suplementación médica: Como es muy difícil llegar a los niveles ideales solo con la comida, sumado al crecimiento que deben experimentar los niños durante el primer año se vida, se indican gotas de vitamina D de forma preventiva. Es muy importante cumplir con las dosis recetadas.
2. Vida al aire libre: Fomentar paseos y actividades en plazas o patios respetando los horarios seguros de sol.
3. Alimentación variada: Incluir lácteos fortificados y alimentos ricos en nutrientes según la edad del niño.

Todo niño crece a expensas de la formación y maduración de tejido óseo. Para ello es fundamental es la Vitamina D que le permite al Calcio de la dieta ingresar al organismo y al mismo tiempo evitar que se pierda.
La Vitamina D aportada por medio de gotitas recetadas es entonces fundamental para asegurar el normal crecimiento y maduración de los huesos del bebé. Más adelante, la alimentación y la exposición adecuada a la luz solar continuarán con su aporte.