PARTO DOMICILIARIO PLANIFICADO
No siempre sale todo bien

MAYO 2026
El antecedente cercano de un parto en el hogar, consensuado entre los padres y la partera, cuyo desenlace fue fatal para el recién nacido, motiva la redacción de este artículo en base a las recomendaciones efectuadas hace un tiempo por la Sociedad Argentina de Pediatría.
Aunque respetar las decisiones de la mujer y reducir intervenciones innecesarias son objetivos válidos, nacer fuera de las instituciones puede aumentar riesgos para la vida y la salud de la madre y del recién nacido.
Muchas veces los hospitales o sanatorios abusan de intervenciones innecesarias, especialmente en lo referente al momento del parto y a la relación precoz de la madre con el recién nacido. De esta forma suelen vulnerarse derechos que tanto ambos padres y el bebé poseen.
La deshumanización del parto en muchas instituciones, de la mano del avance de la tecnología y de la falta de empatía de muchos profesionales ha promovido al parto en el domicilio como una opción para algunas familias a la hora de decidir el lugar de nacimiento del bebé.

Sin embargo, según los últimos informes, los partos domiciliarios arrojan una mortalidad neonatal 4 veces mayores en comparación con los hospitalarios, lo que lleva a afirmar que propiciar un parto domiciliario se debe considerar siempre como riesgoso.
¿Por qué existen riesgos en un parto planificado en el hogar?
- Imprevisibilidad de complicaciones: Estudios citados muestran que un porcentaje no despreciable de embarazos considerados “de bajo riesgo” desarrolla complicaciones durante el trabajo de parto que requieren atención obstétrica o neonatal no rutinaria. Estas situaciones pueden necesitar recursos que sólo están disponibles en hospitales o sanatorios.
- Falta de recursos inmediatos: En una institución se dispone de banco de sangre, quirófano, anestesista, terapia intensiva neonatal y de adultos, y equipos humanos entrenados para reanimación neonatal. En el domicilio esos recursos no están disponibles de forma inmediata.
- Selección y formación variable: El aumento de mortalidad perinatal observado en algunos estudios sobre partos domiciliarios se asocia a la formación insuficiente de quienes atienden esos partos y deficiencias en los sistemas de traslado al hospital.
- Necesidad de reanimación neonatal: si el recién nacido requiere reanimación, ésta debe ser realizada por personal con certificación y acceso a equipamiento; la demora o la falta de personal certificado aumenta el riesgo de daño neurológico o muerte.
Riesgos específicos para la madre
- Complicaciones obstétricas imprevisibles que pueden requerir intervención quirúrgica, transfusión o manejo en terapia intensiva. La disponibilidad inmediata de quirófano y anestesista en la institución puede ser determinante.
Lo mejor para la madre y el bebé:
- Maternidades Seguras y centradas en la familia con salas de trabajo de parto, parto y recuperaciónque permiten reducir la medicalización innecesaria sin sacrificar la seguridad. Estas salas facilitan un parto respetuoso, con acompañamiento y prácticas como contacto piel a piel y lactancia precoz, pero con acceso inmediato a recursos en caso de urgencia.

Sólo se podría considerar el parto domiciliario en países con sistemas integrados de salud con estrictas normas de selección de las madres, cuyos embarazos cumplan las condiciones para un parto domiciliario, personal acreditado, cercanía a alguna Institución de complejidad y traslado óptimo y garantizado para el traslado del bebé y/o la madre en caso de necesidad o urgencia. Desde ya este marco sólo es compatible en países muy desarrollados, no estando garantizado en nuestro país ni en la mayor parte del mundo.
Recomendaciones prácticas para padres que están planificando el nacimiento
- Priorizar la seguridad: considerar dar a luz en una institución que ofrezca salas salas de trabajo de parto, parto y recuperación con acceso rápido a atención de mayor complejidad si fuera necesario.
- Control prenatal riguroso: cumplir con los controles prenatales completos para identificar factores de riesgo que puedan contraindicar un parto domiciliario.
- Plan de parto informado: redactar un plan de parto que incluya preferencias (acompañante, posiciones, manejo del dolor) pero también contemple criterios claros para traslado y consentimiento informado sobre riesgos.
- Verificar acreditaciones y traslado: si se considera un parto fuera del hospital, confirmar la formación y certificación del equipo que asistirá y la existencia de un sistema de traslado rápido y probado hacia un hospital con neonatología y quirófano.
- Conversar con el equipo de salud: discutir riesgos y beneficios con su obstetra y pediatra para tomar una decisión personalizada y basada en evidencia.

La decisión sobre el lugar del parto debe equilibrar el deseo de un nacimiento respetuoso con la prioridad de la seguridad para la madre y el recién nacido. El escenario más seguro para la mayoría de los nacimientos es una maternidad equipada con salas de trabajo de parto, parto y recuperación. Ellas son habitaciones individuales diseñadas para que la madre permanezca en un mismo lugar confortable durante todo el proceso, fomentando un parto respetado, íntimo y humanizado, y acceso inmediato a recursos de emergencia en caso que el niño o la madre los requiriera.
Fuente: “En relación a la propuesta de ley de Casas de Parto” . Sociedad Argentina de Pediatría. 2021