RONQUIDO Y SUEÑO
¿Qué es el ronquido y por qué importa?

Octubre 2025
Roncar es el sonido producido por la vibración de las vías aéreas altas durante el sueño. Muchos niños suelen roncar, incluso desde muy pequeños, fenómeno que siempre debe ser comentado al pediatra.
En realidad, el ronquido forma parte los llamados trastornos respiratorios del sueño, que van desde ronquido simple y benigno hasta la denominada apnea obstructiva del sueño.
La apnea del sueño es un trastorno que se caracteriza por interrupciones o reducciones significativas de la respiración durante el sueño, provocadas generalmente por obstrucción del flujo de aire. Dicho fenómeno motiva la disminución progresiva de la saturación de oxígeno en la sangre, produciendo sueños intermitentes con despertares bruscos en el medio de las noches.
En escolares y adolescentes, el ronquido y el riesgo de apnea obstructiva se asocian con errores de atención e impulsividad comprobados en pruebas neurocognitivas, traduciéndose en menor concentración, más distracciones y peor desempeño escolar.
De esta forma, el ronquido habitual en niños y adolescentes puede ir acompañado de dificultades para mantener la atención y de un control inhibitorio más pobre (mayor impulsividad), lo que puede afectar el rendimiento escolar.
Se debe considerar aquí que no todo ronquido significa apnea, pero el roncar seguido o algunos signos de alarma merecen evaluación pediátrica y, en algunos casos, el estudio del sueño.

Señales de alarma que deben motivar consulta con el pediatra
- Roncar más de la mitad del tiempo o roncar siempre.
- Pausas en la respiración observadas durante el sueño.
- Jadeos, respiración ruidosa o esfuerzo para respirar al dormir.
- Sueño no reparador: despierta cansado, somnolencia diurna, irritabilidad o cambios en el humor.
- Dificultades escolares nuevas o empeoramiento del rendimiento académico, problemas de atención, impulsividad o dificultad para seguir instrucciones.
- Sobrepeso u otros problemas médicos que aumenten el riesgo.
Hay algunas medidas que se pueden implementar en el hogar previo a la consulta médica corrigiendo o incorporando actitudes que pueden alterar el sueño normal y así favorecer la aparición de ronquidos.
- Mejorar hábitos de sueño: horario regular para acostarse y levantarse, ambiente oscuro, fresco y sin pantallas antes de dormir.
- Promover actividad física diaria acorde a la edad (≥60 min/día para niños y adolescentes).
- Cuidar el peso corporal con alimentación equilibrada y actividad: el sobrepeso aumenta el riesgo de estos trastornos.
- Evitar sueño fragmentado: limitar siestas largas tarde en el día y reducir consumo de estimulantes (cafeína).
- Anotar observaciones nocturnas: frecuencia del ronquido, pausas, respiración ruidosa, somnolencia diurna; llevar ese registro al profesional.
Toda obstrucción en las vías respiratorias altas produce turbulencias en el aire que entra y sale en cada respiración. Por lo tanto, cualquier anomalía anatómica o funcional en ese trayecto puede desencadenar los ronquidos.

El motivo más frecuente en los niños a partir de los 2 años suele ser la hipertrofia de amígdalas palatinas y adenoides. Dichos órganos son parte del sistema linfático con múltiples funciones, entre las cuales se encuentra la defensa del organismo frente a infecciones. De forma normal estos órganos comienzan a crecer a partir de estas edades. Algunas veces esta hipertrofia es la responsable del ronquido que, en ciertas oportunidades, suele provocar complicaciones desde la infección de estos órganos, anginas, otitis hasta alteraciones en el sueño, que pueden manifestarse con mayor intensidad durante la infancia y la adolescencia.
El pediatra y en especial el especialista en Otorrinolaringología decidirán la conducta terapéutica más adecuada en estos casos. Generalmente se incluye en los estudios solicitados una evaluación radiográfica para observar el tamaño de las adenoides y la probable obstrucción de la vía aérea.
La polisomnografía (estudio del sueño) es el estudio específico para diagnosticar Apnea obstructiva del sueño que se solicitará si se sospecha ese cuadro.
En los casos en que la hipertrofia de amígdalas y adenoides sea importante y provoque las complicaciones comentadas, la extracción de las mismas, (adenoamigdalectomía), suele ser necesaria, mejorando con frecuencia los síntomas y el rendimiento escolar si hubieran estado afectadas por ese motivo.

La obesidad infantil suele causar ronquidos y alteraciones en el sueño que incluyan apneas por obstrucción. La participación de un nutricionista será entonces fundamental en la resolución de muchos de estos cuadros.
Se requiere una consulta al médico pediatra cuando un niño o niña ronca de manera frecuente, está cansado(a) durante el día o aparecen cambios en la atención o el rendimiento escolar.
El ronquido no es solo “ruido nocturno. Puede ser una señal de que el sueño no está cumpliendo su función reparadora y eso afecta cómo piensa, aprende y se comporta. Muchas causas son tratables y la intervención oportuna mejora el sueño y el desempeño escolar.