DERMATITIS ATÓPICA
Lo que hay que saber

Noviembre 2025
La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel caracterizada por piel seca, enrojecimiento y prurito. Suele comenzar en la primera infancia (frecuentemente antes de los 5 años), evoluciona habitualmente por brotes y no es contagiosa.
La forma de presentación puede variar según la edad del niño.
- En menores de 3 años predominan las lesiones en la cara y zonas extensoras (brazos y piernas); a menudo con vesículas.
- Mayores de 3 años: predominan las zonas flexoras (pliegues de codos y rodillas) con piel engrosada por rascado.
- Síntomas clave: prurito intenso que puede alterar el sueño y el comportamiento; piel muy seca, denominada xerosis.
Si bien los orígenes de la dermatitis permanecen aún sin conocerse totalmente existiría una reacción del organismo exacerbada frente a distintos estímulos externos o internos que desencadenarían los signos inflamatorios.

Habitualmente existe una predisposición familiar como antecedentes de asma, rinitis o eccema en padres o hermanos.
La barrera cutánea alterada por esta patología favorece la sequedad y la entrada de irritantes.
Los brotes pueden desencadenarse por distintos estímulos como detergentes agresivos, tejidos sintéticos, sudoración, cambios climáticos, alérgenos en casa (ácaros, moho), algunas comidas en niños con alergia alimentaria.
El Estrés y falta de sueño empeoran la picazón y el rascado.
El diagnóstico de la atopía no suele requerir estudios de laboratorio específicos, siendo la edad de aparición, la distribución de los brotes en forma episódica y los antecedentes familiares y personales del niño los datos más importantes a tener en cuenta.

El tratamiento requiere de cuidados generales a fin de prevenir los brotes y resolverlos en caso que aparezcan.
Se debe restaurar y mantener la barrera cutánea, controlar la picazón, prevenir y tratar brotes e infecciones secundarias, mejorando el sueño y la calidad de vida del niño.
Los Baños deben ser cortos (5–10 minutos) con agua tibia, con limpiadores suaves sin perfumes, evitando el agua muy caliente. Las compresas frías suelen ser útiles para desinflamar la piel.
Se debenaplicar cremas hidratantes inmediatamente después del baño y repetir 2 veces al día o más según sequedad, usando cantidades generosas
La vestimenta debe ser en lo posible de algodón suave, evitando lana y tejidos sintéticos junto a la piel. La ropa se debe lavar con detergente suave enjuagándola bien.
Las uñas deben mantenerse cortas para reducir el daño por rascado.
Evitar la sudoración excesiva y reducir el polvo y la posibilidad de ácaros en la habitación.

El tratamiento farmacológico suele ser principalmente local por medio de antiinflamatorios tópicos, generalmente corticoides, que deben ser siempre indicados por el médico tratante.
Por vía oral y en ciertas oportunidades, según la edad del niño, se indican medicamentos antihistamínicos
Una complicación frecuente de los brotes es la infección de la piel afectada secundaria generalmente al rascado.
Suele aparecer con Supuración, costras amarillentas o aumento rápido del enrojecimiento. Fiebre o malestar general asociado a una lesión cutánea.
Se asocia a un empeoramiento marcado pese al tratamiento habitual, falta de apetito y dificultad para dormir durante las noches.
Prevención de brotes
- Mantener la hidratación diaria con emolientes aun cuando la piel esté mejor.
- Evitar jabones agresivos y baño prolongado.
- Identificar y reducir desencadenantes personales (ropa, detergentes, cambios climáticos).
- Manejar el estrés y establecer rutinas regulares de sueño.
- Comunicar al colegio la condición y medidas simples (evitar ciertos productos, permitir pausas si el niño necesita calmarse).
- La dermatitis atópica no contraindica vacunas; mantener el calendario de vacunación.
- El niño puede participar en actividades escolares y deportivas con medidas básicas de cuidado de la piel.
.Entender la dermatitis atópica ayuda a reducir brotes y mejorar el bienestar del niño. Con cuidados diarios, tratamiento adecuado durante los brotes y la colaboración familiar, la mayoría de los niños logran buena calidad de vida.