Versus (2ª parte)

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colecho3EL DESAFÍO DE EMPEZAR A CRIAR A UN HIJO (2ª parte)

Por la Lic. Lorena Ruda*

Septiembre 2011
Un día nos conocimos, nos enamoramos….,nos unimos en convivencia o en matrimonio….,decidimos tener un hijo. Lo buscamos hasta que finalmente aparecieron las esperadas dos rayitas en el test. ¡Guau!                                          papas-y-bebe-dormido

Soñamos, imaginamos, idealizamos al otro en su nuevo rol, la panza crecía y las preguntas empezaban a surgir…. ¡ a los dos!. Miedos e inseguridades. Nuestra historia y los vínculos con nuestros padres pasaron un primer plano. “¿Cómo seré como papá?”.”¿ Cómo seré como mamá?”.”¿ Cómo seremos como papás!?”
Al principio casi todo sigue igual….No se nota que en realidad ya somos tres. Después de nueve meses efectivamente: ¡somos familia!

 

La pareja:

 


colecho2¿Qué pasa con la pareja en medio de toda esta revolución?.¿Qué siente el hombre como hombre?. ¿ Como se siente? La situación cambió para los dos.

Inevitablemente aparecen las discusiones, mas allá de la felicidad que implica el momento. Todos necesitamos del otro, los tres tenemos deseos. El bebé quiere estar en “upa”, mimos, atención, calor, abrazos, canciones, miradas, alimentación, sueño.
¿Y mamá y papá?

 

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La mujer-mamá necesita descansar, comer, ser mimada, contenida y sostenida ya que hormonalmente estamos revolucionadas . ¡Psíquicamente también!. El hombre- papá llega con ganas de estar con su familia, pero tambien está cansado de trabajar y necesita descansar, requiere caricias, cena, tranquilidad, hogar, atención….pero se da cuenta que las miradas cambiaron de foco (transitoriamente). Agotado, busca llegar a casa y tener un rato para si, pero la mamá que se despertó de noche, que estuvo todo el día dedicada a responder a las demandas del bebé, espera ansiosa a la pareja para también poder tener un rato para si, ¡aunque esto solo sea darse un baño! ¡Otra vez lucha de deseos, campo de batalla!
Racionalmente entendemos el cansancio de ellos y ellos el nuestro. Sin embargo se instala una especie de competencia para ver quién tiene mas derecho a estar cansado o a necesitar primero su rato de relax, en vez de ponerse en el lugar del otro y tratar de conversar sobre las necesidades de cada uno.
Vemos de nuevo como, cuando no hay lugar para dos deseos, las consecuencias se ven reflejadas en los vínculos que construimos, con nuestro hijo por un lado, pero con nuestra pareja por otro.
Cada uno encuentra la manera mas “aceptada”” de hacer el reclamo. Pero detrás de cada reclamo hay en realidad un pedido de “¡mirame!”. Necesitamos recuperar la mirada hacia el otro que, en este momento, solo apunta a una personita: nuestro bebe! Llamentablemente muchas veces la pareja encuentra en las peleas su momento de “encuentro”, haciéndose reproches y defendiendo su lugar. Es más fácil llegar al otro desde un planteo que pedir lo que verdaderamente necesitamos, aunque en esta etapa quizás no podamos satisfacer al otro en sus pedidos. Quizás entender ésto sin caer en “poner en falta” es lo mas difícil.
Muchas veces el hombre se siente desplazado y en este caso, si no puede reflexionar sobre ello, el vínculo padre -hijo estará creciendo sobre esa base, como así también la relación de pareja comenzará a ser cada vez mas “tensa”. “La intensidad con la que el varón decida comprometerse y vincularse para sostener la díada mama-bebe, le permitirá acomodarse integrando la triada. No desde el reclamo, sino desde el sostén y la observación de “lo que pasa” en lugar de pretender que “las cosas sucedan como a mi me gustaría” ( Laura Gutman)
Este tipo de situaciones se escuchan permanentemente en el consultorio. Creo que es inevitable que dichas discusiones no ocurran una vez que llega el bebe a casa. No obstante, si uno es sincero consigo mismo y puede poner en palabras lo que le está pasando, si revisa su historia y los sentimientos que le han generado el nacimiento de un hijo, podría ser mas fácil.
Este tema es complejo y creo que lo mejor es seguir hablándolo de a poco.
Si tienen ganas pueden mandar alguna pregunta a lorenaruda@hotmail.com o incluso sugerir algún tema que les resulte interesante.   
                                        colecho
*Lic. Lorena Ruda Psicóloga U.B.A. M.N. 44247
Emilio Ravignani 1744 Ciudad de Buenos Aires T.E.: 15-3-696-1806