Dificultad respiratoria

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dificultad respiratoria2SED DE AIRE


Junio 2012

La dificultad respiratoria significa el esfuerzo que tiene que hacer el niño para ingresar o expulsar el aire de sus pulmones.

Normalmente los movimientos respiratorios pasan casi desapercibidos por todos. Además de ser un proceso totalmente automático tampoco existe dificultad alguna para llevarla a cabo.

Todo cambia cuando hay patologías que producen obstrucción de las vías aéreas inferiores, (bronquios y bronquiolos), requiriendo el niño un esfuerzo especial para poder ingresar o eliminar el aire de sus pulmones.

Los niños pequeños no pueden expresar ni relatar el grado de dificultad que sienten.

La tos se encuentra presente en la mayoría de las patologías respiratorias, altas y generalmente leves, como los catarros y la faringitis, y también en las bajas, (bronquios y bronquiolos) potencialmente graves como la bronquiolitis y las bronquitis obstructivas. Por lo tanto, la misma es un signo inespecífico que no indica, salvo en circunstancias especiales, ausencia o presencia de dificultad respiratoria.

La imposibilidad para alimentarse o para conciliar el sueño son signos que también suelen acompañar a cuadros respiratorios, pero si aparecen lo hacen en forma un poco tardía, cuando la fatiga ya es muy evidente.

dificultad respiratoria
Por el contrario, hay signos que permiten evaluar la existencia de dificultad respiratoria en forma precoz y evaluar su gravedad . Lo importante es que estas señales pueden ser detectadas por los mismos padres o por el personal al cuidado del niño y promover de esa forma una consulta temprana al médico. Del mismo modo también sirven para comprobar la evolución de un cuadro respiratorio en tratamiento, evitando consultas diarias de control que pueden ser innecesarias.

1) Aumento de la frecuencia respiratoria: El niño tiene respiraciones más rápidas, descartando previamente que su origen no sea la fiebre.


dificultad respiratoria32) Músculos respiratorios:
Cuando hay dificultad respiratoria el niño debe utilizar músculos accesorios para poder hacer ingresar el aire y luego expulsarlo. Debido a ello, la panza parece meterse en el tórax en cada respiración. Cuando la dificultad es importante el movimiento simula un «sube y baja», («en balancín), subiendo el abdomen cuando desciende el tórax y a la inversa en forma sucesiva. Del mismo modo también puede poner en juego los músculos intercostales, que se encuentran justamente entre las costillas y observar entre ellas los movimientos de la respiración.

3) Silbilancias: En cada respiración se puede escuchar con nuestros propios oídos un sonido agudo suave, tipo silbido. No se debe confundir con el ruido nasal producido por la acumulación de mocos.

4) Cianosis: coloración azulada alrededor de la boca, generalmente cuando tose, llora o en forma permanente según gravedad de la dificultad.

5) En los niños pequeños, generalmente menores de un mes, también pueden encontrarse como signos de dificultad respiratoria el «cabeceo». El bebé flexiona la cabeza levemente en cada respiración. También el «aleteo nasal», que es el moviendo de las alas de la nariz con cada esfuerzo respiratorio.