Nuestros niños de 5 y 6 años

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adaptacion8¿A QUÉ LES GUSTA JUGAR?

Abril 2001

El juego es más independiente. Dentro y fuera de la casa. No obstante prefieren tener un adulto cerca. Dentro del hogar continúan imitando las actividades adultas. Ayudan en los quehaceres domésticos hacen pequeños mandados. Las niñas aprenden a tejer, a coser. Juegan con muñecas usándolas como bebés. Buscan identificarse con la madre aprendiendo rasgos femeninos. Suelen pedirles ropa para disfrazarse. El varón en cambio tiende a imitar las actividades del padre. Disfruta de juegos de conquista, acción interpretando a distintos superhéroes del momento.

Dibujan una casa con puertas, ventanas, techo, chimenea con muchos y variados temas. Recortan, pegan y arman rompe- cabezas. Copian letras y números. Aprenden a leer y a escribir en la medida de la distinta maduración y estimulación.

Construyen con bloques grandes y pequeños. Reproducen diseños. Saltan alternativamente en un pie, corren, trepan, se hamacan, bailan siguiendo el ritmo. Aprenden a patinar, saltan a la cuerda.

Los varones disfrutan de los coches en miniatura o con control remoto. Las nenas en cambio juegan con muñecas mecánicas. Dicen sus nombres completos, la edad, la fecha de nacimiento y dónde viven.

Preguntan el significado de palabras abstractas que habitualmente usan mal o fuera del momento. Recitan, cantan, leen o cuentan historias, actúan. Se divierten con chistes o adivinanzas.

Usan cuchillo y tenedor en forma correcta. Se visten y se desvisten solos. Se lavan las manos y la cara solos pero necesitan aún ayuda para el baño. Tienen sentido de la hora en relación al programa de actividades diario.

El acontecimiento más importante de esta edad es la entrada a la escuela. Aunque muchos ya tienen experiencia previa, el ingreso a la escuela primaria es siempre algo angustiante. La escuela cambia el mundo de los juegos. Las letras y números se convierten en juguetes.

Les agrada elegir sus amigos de entre el grupo de compañeros de su grado.

De la escuela le llaman la atención susespacios grandes, el ruido y la falta de libertad para hacer lo que se les antoje.

Comienzan los juegos que combinan el azar con capacidades intelectuales.

Comparten roles con sus grupos, aceptan reglas, comienzan los juegos predeportivos, recreativos: mancha, escondida, etc. También es la época de las figuritas, el ludo, el dominó, la lotería y los juegos de ingenio en general. Según especialistas en este momento se triunfa sobre alguien y no con alguien Mucho más adelante llegarán a una nueva forma de competencia en la que admitirán el triunfo de 2 con iguales valores.

A cada uno de los juegos que entretienen a esta edad se le da una interpretación de su utilidad para aprender los problemas que se presentarán en su vida adulta. Por ejemplo, el ludo le permite simbolizar un encierro inicial, donde la apertura hacia el mundo surge del azar; simboliza- ría el camino que deberá recorrer en la vida hasta llegar al éxito o el fracaso y el manejo de sus fuerzas en su lucha de adaptación y conquista del mundo.

En el tatetí luchará por conseguir la relación ideal con sus padres, a igual distancia del uno que del otro.

Los juegos de mesa que manejan dinero en forma ficticia facilitan la comprensión del manejo y el significado de los recursos. Así podrán ejercitarse en actos de generosidad y avaricia, de derroche y a- horro. Sería una manera de elaborar las angustias que generan el manejo del dinero en nuestras sociedades.

Las damas y el ajedrez hacen al niño ingresar al mundo de los adultos y competir con ellos. Ya no se trata del azar sino que el éxito depende de la habilidad para lograrlo.

Los juegos electrónicos o en las computadoras trasladan a una pantalla estas experiencias. Habrá que tener cuidado con el uso prolongado de los mismos, evitando la compulsión y el daño ocular que puede ocasionar. A esta edad la concurrencia a espectáculos infantiles es más amplia. Toleran películas prolongadas con temas infantiles sin cansancio. Pueden ver televisión siempre y cuando los contenidos de los programas sean los adecuados. Se debe fomentar la lectura, intercambiando libros o revistas.