LAS COMIDAS DEL VERANO
Diciembre 2006
Llega el calor y con él se incrementa la aparición de enfermedades gastro- intestinales. Los vómitos y las diarreas se convierten todos los veranos en el motivo de consulta más frecuente en guardias y consultorios. Evidentemente las causas más importantes para la irrupción de estas patologías hay que buscarlas en la preparación y la conservación de los alimentos cuando la temperatura ambiente es elevada. Es bien sabido que cuanto más calor, más rápido se reproducen microbios con particular predilección por el aparato digestivo. Por lo tanto habrá que prevenir con firmeza el ingreso de los mismos. Ante todo las medidas de higiene recomendadas en toda época del año deben profundizarse en el verano. El lavado de manos tanto del que cocina como de los que van a comer es fundamental. El agua potable segura para beber y cocinar, la erradicación de moscas en los ambientes con alimentos y la buena conservación de los mismos.
En este último punto habrá que recordar el mantenimiento de la cadena de frío en productos refrigerados. Esto implica comprar los mismos en comercios responsables adquiriéndolos en último término para que sea menor el tiempo que permanezcan sin frío.
Las carnes deben ser cocinadas en forma completa, evitando el “vuelta y vuelta” o los bifes “jugosos”.