Detección precoz de la sordera o hipoacusia en los niños

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hipoacusia2¿ME ESCUCHÁS?

MARZO 2012

Nacer con sordera o hipoacusia (disminución de la audición ) impide el desarrollo adecuado del lenguaje, lo que afecta el desarrollo social, emocional, cognitivo y académico Se requiere oír bien para reconocer sonidos, estimular  al área del cerebro que interviene en el desarrollo del lenguaje.

El nacimiento de un bebé sordo puede pasar inadvertido si no se acompaña de otras anomalías físicas, (síndromes). El niño sordo o con hipoacusia severa,), actúa como un bebé normal durante los primeros meses de vida, por lo tanto no siempre es fácil advertirlo.  No obstante la pérdida significativa de la audición es una de las patologías más frecuentes en los recién nacidos. Dentro del 10% de niños que habitualmente nacen con alguna discapacidad, de ellos, un 30 a 50% lo son por  presentar una pérdida auditiva.
 
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Las hipoacusias y las sorderas deben ser detectadas a tiempo para intentar averiguar el origen e iniciar el tratamiento adecuado que posibilite una mejor llegada del estímulo auditivo a la corteza cerebral. El desarrollo del lenguaje ocurre en los primeros tres años de edad. Es esencial detectar y tratar a los niños con pérdidas auditivas en forma temprana. Un tratamiento antes de los 6 meses de edad mejora significativamente el lenguaje en relación a los que son tratados después. Por desgracia, muchas hipoacusias son detectadas al ingreso escolar cuando el niño presenta dificultades en el aprendizaje y en la emisión de vocablos o palabras.
Las hipoacusias congénitas, (el niño nace con ella), pueden ser genéticas, (determinadas desde el momento de la concepción del nuevo ser) o no genéticas, generalmente adquiridas durante el desarrollo del embarazo. La infección por citomegalovirus (CMV) es la causa no genética más importante de pérdida auditiva en los niños. El (CMV) es un agente que, contraído por la madre durante el embarazo, especialmente en el primer trimestre, suele comprometer la vía auditiva del feto y provocar hipoacusia o sordera en el recién nacido.

Otras causas de sorderas o hipoacusias adquiridas en el niño corresponden a enfermedades más tardías como pueden ser la meningitis, la parotiditis o paperas y otras enfermedades virales. Algunas drogas, agentes anticancerígenos, etc. pueden ser el origen también de hipoacusias tardías. Las otitis que se repiten durante el primer año de vida, provocando obstrucción, pueden provocar dificultades en el adecuado desarrollo del lenguaje.


hipoacusia5Las otoemisiones acústicas (O.E.A.) efectuadas a todo recién nacido detectan a las sorderas e hipoacusias severas congénitas. Por ley es obligatoria su realización en todo recién nacido. Se garantiza con el estudio la llegada del impulso sonoro al oído interno. Dicho estudio se puede complementar con los potenciales evocados auditivos, (P.E.A.), en donde se comprueba la recepción del impulso nervioso al área correspondiente  del cerebro. Utilizando estas pruebas se ha reducido en 8 meses el promedio de edad en que estos niños reciben prótesis auditivas, alrededor de los 6 meses de edad, mejorando notablemente el pronóstico de la discapacidad en la comunicación.
Algunas hipoacusias congénitas pueden expresarse también en forma tardía o ser progresivas, con pocos síntomas en los primeros años de vida y posterior desarrollo de la discapacidad. Por lo tanto es importante controlar a todo niño en el que notemos o que exprese dificultad en la audición.
 
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Fuente: «Programa Nacional de Actualización Pediátrica 2010» Sociedad Argentina de Pediatría