El relax y el sol

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QUEMADURA SOL 1CONSEJOS PARA EL VERANO

Diciembre 2003

Cambiar la conducta humana, no es fácil. El ejemplo más apropiado es la prédica que llevan a cabo desde hace años médicos y especialistas en dermatología para que se evite la exposición directa al sol en las horas pico. No obstante, es común ver en plazas, lugares de esparcimiento, playas y solariums “adoradores” del sol haciendo caso omiso a estos consejos.

Lo que muchos no saben es que uno de los mayores factores de riesgo para el cáncer de piel es la exposición al sol durante la niñez. Esto es así porque en muchas de estas neoplasias la radiación solar tiene efecto acumulativo desde los primeros años de vida.

Recientemente, un trabajo científico  estudió hábitos de protección solar en niños europeos de 1 a 6 años de edad durante las vacaciones de verano. Los investigadores descubrieron que, a medida que los niños crecían, la incidencia de quemaduras de sol aumentaba. A pesar de ello, el uso de ropa protectora disminuía también en forma progresiva.  Esta conclusión es seguramente aplicable en nuestras latitudes. Cuidamos generalmente a los bebés del sol hasta una determinada edad, generalmente durante el primer año de vida. Luego, probablemente relacionado con la independencia del mismo y la influencia de nuestros hábitos y costumbres, se “relajan” las medidas preventivas y comienzan a aparecer las primeras quemaduras. Si bien el episodio generalmente es tomado como una anécdota, no hay que olvidar lo comentado al principio de este párrafo. La acumulación de radiación por la exposición solar se  inicia en la infancia y podrá tener influencia en la aparición mucho más adelante de lesiones cancerosas en la piel.