Estimulando la lectura

Share on FacebookTweet about this on Twitter

lectura2
¿ME CONTÁS UN CUENTO?

OCTUBRE 2013
Infinidad de investigaciones dan cuenta que la lectura iniciada tempranamente en la vida de un niño ejerce un fuerte impacto afectivo e intelectual. En realidad, mucho antes de que puedan comenzar a leer hay experiencias en el seno familiar que prepararán el terreno para que el hábito de la lectura aparezca de una forma natural. La semilla de su establecimiento lo constituyen las canciones y cuentos que escucha desde muy temprana edad. Arrullar y cantarle a un bebé mientras se duerme es una experiencia tan natural como conmovedora para muchos padres del mismo modo como lo es de importante para el bebé. No obstante no todas las familias pueden desarrollar esta actividad con los niños. Esto generalmente tiene que ver con la experiencia de los propios padres. Generalmente adultos que no fueron criados escuchando canciones o cuentos tienen dificultad para comunicarse con el bebé por medio de estos estímulos.
Existe un desfasaje entre la expresión y la comprensión. El niño de muy corta edad es capaz de comprender lo que le dicen mucho antes de poder emitir una serie de palabras. Esto hace muchas veces que se subestime la posibilidad de asimilar lo que el adulto le hable o le cuente. De allí la importancia de estimular a los bebés hablándoles, leyendo y cantando.
El escuchar narraciones desde edades tempranas incrementa en forma notable el desarrollo del lenguaje facilitando la fluidez y la comprensión lectora tan importantes en etapas posteriores.
De aquí la importancia de los cuentos, tan relacionados con los abuelos que suelen quedarse “cuidando” a los niños oficiando generalmente de expertos narradores. Este es un paso fundamental hacia la lectura. La palabra antes de ser leída o escrita es interpretada por medio de historias por los pequeños. Hay suficiente evidencia científica que avala que leerle desde muy temprana edad y en voz alta a un niño es una de las acciones de mayor importancia que un adulto puede realizar para facilitar el ulterior desarrollo de las habilidades de lectoescritura.

Leerles antes de dormir: Es uno de los momentos más reconfortantes para el relator como para el niño. Experiencias que recordarán durante toda su vida del mismo modo que lo acercarán a ser futuros lectores. Lo importante que sea un momento esperado y no obligado. Al principio le ayudará a conciliar el sueño y más adelante será el adulto quien deberá dejar en suspenso la historia para la próxima noche continuando con la saludable actividad. El tiempo de atención va aumentando con la edad. No importa que sean breves momentos, lo que sí importa es que leer sea un hecho natural y cotidiano para que el niño lo incorpore como hábito. El lector debe estar cómodo y relajado debiendo ser un momento dedicado en forma exclusiva a esa actividad. Para contar cuentos no se necesitan poseer muchos libros. Incluso se pueden crear historias o relatos que el adulto conoce. La lectura en el hogar no sólo genera un espacio de intercambio sino de dedicación y cuidado. Es un momento de intimidad y una prueba de cariño.

                                    lectura4


LA LECTURA A LAS DISTINTAS EDADES:

¿Qué leerles?

Desde el nacimiento aparecen los llamados “libros sin página” que encierran recuerdos familiares, algunas fotos, canciones, rimas y arrullos acompañados de caricias y palabras de gran afecto. Son una continuidad de los sonidos que le llegaban desde el antro materno, en especial la voz.
A partir de los 4 o 6 meses podemos presentarles los libros juguetes compuestos por distintas texturas con grandes imágenes que podrán ser señaladas por el adulto. El niño a esta edad llevará seguramente el libro a la boca, lo mordera o lo tirará al suelo. Esta se su forma de leer durante esta etapa.
Alrededor del año de vida comienzan a interesarse por los libros con imágenes, permitiendo nombrar algunos objetos conocidos mientras se le cuentan pequeñas historias.
Entre el año y los 2 años el libro puede ser sostenido por el niño. Las imágenes siguen siendo muy importante. No es necesario que todas las páginas sean de cartón. Señalan figuras, objetos y animales conocidos. Se pueden contar historias en relación a los mismos, no obstante la atención aún es fugaz y suelen necesitar estar en brazos o caminando alrededor del lector.
Entre los 2 y 3 años las imágenes siguen siendo importantes. Gracias a la maduración de su motricidad fina pueden pasar las páginas de a uno. Suelen gustarles las historias breves y de la vida cotidiana. Imitan a los adultos leyendo a sus muñecos.
Entre los 3 y 5 años la lectura convive con la edad de los “por qué”. Pueden intervenir en el relato de la historia o preguntar. Los temas que más los atraen son los relacionados a situaciones de su propio entorno: la vida cotidiana, mascotas, jardín de infantes, ir al doctor, etc. Comienzan a interesarse por las letras y números.
Al ingreso escolar comienza el aprendizaje de la lectoescritura. Los textos serán cada vez más complejos en la medida que el niño progrese en su escolaridad.

En la actualidad, el desarrollo tecnológico y la atracción por las pantallas hace que chicos y grandes se acerquen a otra forma de lectura, generalmente más veloz y menos profunda. Es un tipo de lectura que apunta principalmente a obtener información y comunicación sin traducirse necesariamente en conocimiento y enriquecimiento personal. Ambas formas de lectura son necesarias debiendo complementarse.

lectura3La lectura que enriquece es la que no se mide en horas sino en la calidad, la que nos da la oportunidad de instalarnos y profundizar en lo que estamos leyendo.

Que un niño sea un futuro lector comienza a depender de lo que escucha durante sus primeros años de vida. Quizás una canción de cuna entonada por la madre, un arrullo acompañado de caricias
. El relato de cuentos e historias son sus primeros “libros”. La habilidad del narrador para transmitir las emociones harán el resto. Como siempre el rol de la familia es fundamental dado que la promoción de la lectura finalmente también constituye un acto de amor.