Luxación congénita de caderas

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caderas2ALERTA CADERAS

 

 

 

Junio 2013

Se denomina luxación a toda lesión que provoque una pérdida de contacto de dos huesos que conforman una articulación. En el caso de la luxación congénita de caderas la alteración se produce entre la cabeza del fémur y la cavidad que lo debe alojar llamada acetábulo. Debido a ello el fémur escapa de la ubicación normal y queda desarticulado de la cadera.

El bebé nace con esta patología, de allí el término congénito. Su origen en realidad hace que, científicamente, se la conozca como displasia congénita de caderas. La displasia habla de un trastorno que se origina en la formación de la articulación de la cadera durante la gestación. Por lo tanto existirían factores intrínsecos para que la misma no se desarrolle en forma normal y facilite el desplazamiento de la cabeza del fémur hacia afuera. De allí que sean importantes los antecedentes familiares de luxación congénita y su mayor frecuencia en el sexo femenino (8 a 1). Hay factores externos que podrían facilitar la aparición de la displasia relacionadas con la presentación pelviana durante la gesta y el parto y el poco líquido que pueda haber rodeando al feto (oligoamnios) . Dichos fenómenos motivarían presión sobre la articulación forzando la dislocación de la misma.

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La frecuencia en la aparición de la displasia es de aproximadamente 1 a 4 cada 1000 partos, elevándose de 1 en 35 cuando la presentación es de nalgas. Puede comprometer una o las 2 articulaciones. En la mayoría de los casos se diagnostica subluxación. Esto quiere decir que la cabeza femoral no está totalmente salida del acetábulo. Otras veces se debe forzar la articulación para verificar si la misma es fácilmente luxable y por lo tanto también displásica.

caderas5Cuando el bebé nace el neonatólogo comprueba, mediante una maniobra, la normal abertura (abducción) de las caderas, generalmente dificultada ante una luxación. En ese caso se suele percibir un chasquido o clic secundario a la dislocación de la articulación. En forma casi simultánea también se trata de forzar por medio de otra técnica la luxación de la misma que en principio puede parecer normal. Otro dato importante que el pediatra suele verificar es la simetría de los pliegues entre ambos muslos, que se ve alterada en caso de haber displasia unilateral.

caderas1En la actualidad se cuenta con la ecografía dinámica de caderas, estudio no invasivo ni cruento que puede detectar la posición de la articulación. Se dice que es dinámica porque el técnico intenta mediante maniobras forzar la luxación, comprobando si existe una laxitud que permita el desplazamiento anormal. Del mismo modo, por medio de la radiografía de ambas caderas el médico pediatra puede comprobar la posición de las mismas mediante el trazado de líneas, confirmando o descartando un primer diagnóstico clínico.

caderas7Lo importante es la detección precoz, durante los primeros meses de vida, dado que la articulación es lógicamente muy importante en la deambulación. El problema, tomado a tiempo, es generalmente de fácil resolución con la intervención del traumatólogo pediatra. Algunas veces basta la colocación permanente de doble pañal para mantener las caderas abiertas. En otras se indican férulas de cómoda colocación. El tiempo de su uso será el necesario para que la cabeza del fémur quede totalmente cubierta por el acetábulo y por dentro del mismo, acompañando el crecimiento y maduración del sistema músculo esquelético del niño.

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Una luxación de caderas no diagnosticada a tiempo demora el inicio de la deambulación y posteriormente la dificulta en forma notable originando discapacidad. Su corrección en forma tardía requiere cirugía y sus resultados no son siempre los deseados.