Prevención de la muerte súbita del lactante

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muertesubita6LOS BEBÉS SIEMPRE BOCA ARRIBA

Abril 1999

No hay nada más penoso y dramático que encontrar a un bebé muerto en su cuna, habiéndolo dejado sano y saludable cuando lo acostamos. No hay palabras para consolar o explicar a esos padres que preguntan sin encontrar respuestas inmediatas sobre el origen de esa muerte.

El episodio relatado corresponde generalmente a lo que se ha dado en llamar “Muerte súbita del lactante”. Dicho cuadro, dramático por lo repentino e inesperado es en los países desarrollados una de las principales causas de muerte en bebés sanos. En nuestro país no poseemos datos estadísticos muy confiables pero los casos reportados se han ido incrementando.

La muerte súbita del lactante no tiene a la fecha una causa precisa. Se supone que pueden ser varias y que las mismas concurren para desarrollar la fatalidad.

Sí se sabe lo que no es. No es un episodio ocasionado por una aspiración de vómito, no es una enfermedad del corazón, no es causada por asfixia (accidental o provocada), no es una enfermedad transmitida ni contagiosa. En realidad el diagnóstico surge al descartar todas estas probables causas. Ocurre generalmente entre el mes y los seis meses de vida.

Estadísticamente se conocen algunas circunstancias que se han encontrado asociadas a este terrible episodio. Una de ellas es la posición que adoptaba el niño al dormir. Los bebés muertos fueron encontrados mucho más frecuentemente panza para abajo. Pero lo que es más importante: en comunidades en las que por tradición se acuesta al bebé boca para arriba este cuadro es casi desconocido. Por ese motivo se ha iniciado una campaña para modificar el hábito de acostar a los bebés. Nuestras costumbres hacen que históricamente asociáramos al niño acostado boca arriba con el peligro de aspiración de alimento. Se ha demostrado que esto no ocurre en la inmensa mayoría de niños normales y que por el contrario obraría como una prevención de la muerte en la cuna. Por lo tanto se aconseja no acostar más al bebé boca abajo. Se sugiere colocarlo boca arriba o de costado poniendo, para asegurar la posición, el brazo que queda abajo extendido.

Otras circunstancias se han hallado estadísticamente asociadas con este terrible cuadro.

Se han encontrado más casos en hijos de madres fumadoras, en época invernal y en ambientes demasiado calefaccionados. Los niños alimentados a pecho están más protegidos principalmente por la interacción y el estímulo frecuente durante las noches de la puesta al seno materno.