Alergia a la proteína de la leche de vaca

Share on FacebookTweet about this on Twitter



aplv4CUANDO EL PROBLEMA ESTÁ EN LA LECHE

Junio 2015.

La alergia a la proteína de la leche de vaca se encuentra dentro de las denominadas alergias alimentarias que suelen iniciarse a muy temprana edad.
El origen de la misma es la “sensibilización” del organismo frente a la primera exposición del alimento luego de su ingestión. Para su aparición deben estar presentes ciertos factores. Entre ellos cobra importancia la edad del niño durante el primer contacto, siendo más frecuente si el mismo se produjo durante los primeros días o meses de vida. También las características inmunológicas de cada niño y los antecedentes de alergias alimentarias en la famita, especialmente de la madre. Es importante aquí señalar que 2 de cada 3 niños con alergia a la proteína de la leche de vaca tienen antecedentes en la familia con patologías similares. Podríamos decir entonces que su aparición dependerá de una compleja interacción entre factores genéticos y ambientales.
Toda alergia alimentaria está originada por proteínas que, si bien pueden representar una mínima porción del alimento, poseen una gran potencia biológica desencadenando síntomas importantes.

                                              aplv3

Es bueno recordar que el hombre es el único mamífero que se alimenta de la leche de otras especies, generalmente la de la vaca. La composición de las leches de cada especie se adapta al crecimiento y desarrollo que experimentan en los primeros meses de vida. En el hombre por ejemplo, la maduración del sistema nervioso prima sobre el aumento de la masa corporal muy importante en la cría de la mayoría de los animales. Esto se expresa en el contenido proteico bajo de la leche humana en comparación con la de vaca.
El sistema inmune intestinal es capaz de discriminar entre las proteínas extrañas o patógenas o inocuas. En la mayoría de los bebés, las moléculas extrañas o no específicas de la especie son transformadas o “desarmadas” en partículas más pequeñas haciéndoles perder el poder alergénico potencial. Pero en otros esos mecanismos no ocurren. Por el contrario, el organismo responde atacando a dichas moléculas produciéndose un fenómeno inflamatorio que originará síntomas digestivos y generales.

                                                el-pecho-materno

La leche humana promueve el desarrollo de la tolerancia oral a los alimentos. Este efecto protector, que recibe el bebé a través de la lactancia, es debido a la exposición disminuida de proteínas extrañas a la especie y a la protección pasiva proporcionada por anticuerpos secretados por la leche materna . De esta forma se induce una maduración intestinal precoz que podrá atenuar la respuesta inmune del lactante ante la llegada de moléculas extrañas o de alto poder alergénico. De aquí surge, entre otros motivos, la recomendación de la alimentación específica y exclusiva del bebé durante los 6 primeros meses de vida.

Algunos estudios informan que el factor más importante para desencadenar la alergia a la proteína de la leche de vaca sería la administración de tomas aisladas de fórmula en niños con lactancia materna.

                                          biberon_lait

Los síntomas y signos más frecuentes originados por este tipo de alergia suelen aparecer durante los primeros meses de vida e incluyen vómitos frecuentes, cólicos e irritabilidad con diarreas frecuentes, brotes en la piel. Las deposiciones pueden aparecer teñidas con estrías de sangre producto de la inflamación producida en el ano y región perianal, (proctitis), de origen alérgico. Este último signo suele ocurrir también en niños que reciben pecho y cuyas madres se alimentan con productos lácteos derivados de la vaca. Algunas veces hay acompañamiento de signos y síntomas más graves como los respiratorios, ocurriendo rinitis o bronquitis obstructivas y trastornos orales como inflamación de labios, paladar, lengua o laringe con la correspondiente dificultad para respirar.

                                          aplv5

El tratamiento de la alergia consiste en suspender la alimentación del niño y de la madre con leche de vaca, reemplazándola por pecho exclusivo. En los casos que no se pueda continuar con lactancia materna se incluyen fórmulas lácteas especiales que contienen proteínas hidrolizadas. Este proceso industrial reduce el tamaño y las propiedades de las moléculas, haciéndolas menos alergénicas durante la digestión.

Una de las características de la alergia a las proteínas de la leche de vaca es la regresión espontánea de la misma luego de un período de supresión . La mayoría deja de tener síntomas luego de su ingesta a partir de los 2 años de edad. No obstante ello, la reintroducción de leche de vaca o sus derivados deben ser indicados por el médico, siempre progresivos y controlados frente a cualquier contingencia.

Finalmente hay que diferenciar este tipo de alergia con la intolerancia a la leche de vaca, relacionada esta última con la dificultad en su digestión. Su origen es causado generalmente por la disminución o ausencia en la mucosa intestinal de las enzimas específicas para dicho proceso.