Infecciones respiratorias en niños

por | 10 agosto, 1998

dificultad respiratoria2LO QUE HAY QUE SABER

Agosto 1998

Durante la época invernal la mayor frecuencia de consulta a los médicos está dada por enfermedades del aparato respiratorio. A toda edad los resfríos, las toses y los estados gripales durante esta época se convierten en el tema de conversación en cualquier reunión.

Algunas veces, estas enfermedades pueden ser más severas, motivadas por el sector respiratorio afectado, por la pequeña edad del niño o por factores predisponentes que ese chico posea.

En relación al sector respiratorio comprometido se deben diferenciar las enfermedades que afectan a la parte alta del mismo: (resfríos comunes, anginas, laringitis, generalmente de curso benigno en la mayoría de ellas y por suerte más frecuentes), de las que agreden el sector bajo del aparato respiratorio: (bronquitis, bronquiolitis, neumonías, etc. , generalmente de mayor gravedad y con mayor frecuencia de hospitalizaciones).

En relación a la edad del niño, por supuesto que los más pequeños están más predispuestos a enfermedades respiratorias más graves, principalmente por el pequeño calibre de los bronquios que facilitan la obstrucción.

En cuanto a los factores predisponentes debemos hablar de los niños desnutridos, de los que posean enfermedades del corazón, los prematuros, los bebés no alimentados con leche de madre y aquellos niños cuyos padres fumen.

Si bien las enfermedades bajas pueden iniciarse con un simple resfrío, es útil conocer cuándo debemos alarmarnos y consultar en forma más rápida a nuestro médico. Aquí enumeramos algunos signos y síntomas a tener en cuenta:

  1. Presencia de tos en menores de tres meses.
  2. Fatiga o dificultad respiratoria.
  3. Fatiga o dificultad respiratoria que imposibilite al bebé comer y/o dormir.
  4. Esfuerzo para respirar, exteriorizado por movimientos de costillas, abdomen o alas de la nariz.
  5. Quejido acompañando cada respira- ción..
  6. Coloración azulada alrededor de la boca o nariz.

La consulta rápida frente a alguno de estos síntomas logrará un diagnóstico apropiado y en caso de tratarse de una enfermedad respiratoria baja, el tratamiento ya sea ambulatorio u hospitalario evitará que su progresión produzca daños irreparables que, incluso pueden llegar a la muerte.