La cultura del yogur

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yogurEL EXCESO DE LOS POSTRES LÁCTEOS EN LA ALIMENTACIÓN DE LOS NIÑOS

DICIEMBRE 2011

El profesional le pregunta a la mamá de niño de alrededor de un año de edad – ¿Qué está comiendo su hijo?. Suele suceder que lo primero que se recuerde para responder sea: -Yogur!!.
El yogur y los postres lácteos se han incorporado de tal forma en nuestras vidas adultas que es difícil escapar a la tentación de incluir a nuestros hijos en esa “cultura”. Publicitado y vendido como producto beneficioso para la salud del bebé hasta el anciano, el  yogur es un prodigio de la industria láctea, perfeccionándose en forma casi constante la composición, sus sabores, sus presentaciones e indicaciones. La publicidad crece y los envases cada vez atraen más la atención de los más pequeños.

yogurt1El yogur es un derivado de la leche de vaca, compartiendo con ella casi todos sus atributos y sus deficiencias. Por lo tanto no es un sustituto de la leche materna ni un complemento de la misma. No es un alimento completo, dado que su valor calórico no es suficiente en cantidad ni en calidad. No mejora el ritmo evacuatorio de un niño ni tampoco es una eficaz defensa contra las enfermedades.

 

¿Y los probióticos? : los probióticos son micro organismos que se adicionan a algunos yogures o alimentos lácteos y actuarían frente a algunas infecciones intestinales, compitiendo con los gérmenes patógenos. La realidad de su efecto es, a la fecha, cuestionada y discutida y no justificaría su inclusión por ese motivo en la dieta de los niños.

El yogur no es  rico en hierro, a pesar del enriquecimiento que algunos poseen. Por lo tanto no puede convertirse en el alimento fundamental para iniciar la alimentación semisólida. Tampoco constituye un alimento que por sí sólo provea las calorías necesarias de un niño en pleno crecimiento. El yogur no reemplaza a la variedad de alimentos que debemos ofrecerles. Tampoco en calidad.

 

Las frutas que algunos poseen no son las más aconsejables para los niños, dado que el valor vitamínico de las mismas siempre se pierden cuando no son frescas.

 


yogur2Pensar que un niño se está alimentando bien porque come mucho yogur es un error. Lo mismo si reemplaza el almuerzo o la cena por un pote o más del  mismo. Los alimentos a incluir luego de los 6 meses de lactancia materna exclusiva deben ser variados, adaptados al comienzo de la masticación, al aporte de nutrientes que necesite para crecer y a la variedad del sabor y la textura de los mismos. Cereales y hortalizas pisadas, carne de vaca o pollo bien cocida, polenta, maicena, etc.

 

El yogur tampoco debe ser el “rey” de los postres. En los niños pequeños siempre es mejor ofrecer frutas frescas lavadas y peladas. Tampoco la merienda debe estar relacionada con un yogur. Las frutas también pueden estar presente en las mismas.

La leche que consuma un niño desde los 6 meses seguirá siendo aportada por la lactancia materna, de ninguna forma por los yogures.

La mayoría de las características comentadas son compartidas también por productos lácteos similares como los postrecitos lácteos, flancitos, etc.

El yogur requiere adecuada conservación y mantenimiento de cadena de frío. Puede ser fuente de contaminación e infección en caso de no cumplirse con la misma, principalmente en verano cuando más se abusa de su consumo.

¿Qué hacer entonces con el yogur? : El yogur es un alimento lácteo que no debe incluirse entre los primeros a ofrecer cuando se inicia la alimentación complementaria, luego de los 6 meses de edad. Es preferible que el niño lo pruebe a partir del segundo año de vida. Que nunca reemplace a alguna comida y que jamás se constituya como garantía de alimentación adecuada.