Síndrome urémico hemolítico

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suh2¡LA CARNE SIEMPRE BIEN COCIDA!

Diciembre 2011

Es una enfermedad transmitida por alimentos contaminados por una variedad muy tóxica de la bacteria escherichia coli. La toxina producida por la misma ingresa al organismo y destruye los glóbulos rojos de la sangre, (hemólisis), provocando anemia de rápido desarrollo y afectando el funcionamiento renal, reflejándose en el incremento de la urea en la sangre, (uremia), llegando finalmente a una insuficiencia renal aguda, (el niño deja de orinar).

El cuadro afecta generalmente a niños entre los 6 y 36 meses, aunque no son raros los niños de mayor edad e incluso algunos adolescentes y adultos. Ocurre en toda época del año, suelen aparecer brotes durante los meses más cálidos.

La enfermedad comienza con diarrea habitualmente acompañada de moco y sangre, en niños previamente sanos. En el transcurso de horas o días el niño va presentando decaimiento del estado general, palidez, como expresión de la anemia y disminución en la producción de orina, como manifestación de la insuficiencia renal. La afectación del sistema nervioso por el incremento de la urea en sangre puede llevar al niño a presentarse muy decaído, irritable o somnoliento.

Esta enfermedad es siempre grave y una vez hecho el diagnóstico requiere siempre internación. Durante la misma, llegado el caso se debe realizar diálisis para liberar al organismo de las sustancias tóxicas que se acumulan hasta tanto el riñón vuelva a funcionar. También se deberá controlar la evolución de la tensión arterial, dado que el mal funcionamiento renal puede provocar hipertensión. El pronóstico de la enfermedad siempre será mejor cuanto más precoz se diagnostique. En manos expertas la mortalidad alcanza sólo al 2 o 3 %..
Una vez superado el cuadro, la gran mayoría de los niños cura definitivamente. No obstante requerirán controles periódicos especialistas pediatras. Aproximadamente un 30% podrá tener problemas en algún momento de la vida, principalmente hipertensión arterial y afectación renal crónica.

Nuestro país tiene el triste privilegio de ser el que más casos denuncia por año en todo el mundo. Probablemente secundario al alto consumo de carne vacuna contaminada con escherichia coli. Dado que la misma se destruye con la cocción, es importante en la prevención evitar comer carnes crudas o poco cocidas. Estos alimentos a simple vista pueden aparentar estar en buen estado. Es importante tener cuidado en saber de dónde provienen, cómo han sido conservados y procesados, observar la higiene, el cumplimiento de la cadena de frío y como dijimos antes, el grado de cocción.

Como siempre, lo más valioso es la prevención.

RECOMENDACIONES:

  • Asegurar la correcta cocción de la carne, (la bacteria se destruye a 70ºC). Esto se consigue cuando la carne tiene una cocción homogénea, (cuando no quedan partes rojas).
  • Tener especial cuidado con la cocción de la carne picada, ya que generalmente se cocina bien sólo la parte superficial y la bacteria no se destruye si no llega la temperatura adecuada al interior.
  • Utilizar diferentes cuchillos para cortar la carne cruda y la cocida para no arrastrar bacterias de una a otra.
  • Evitar el contacto de las carnes crudas con otros alimentos: tener en cuenta cómo se disponen dentro de la heladera.
  • Consumir la leche y derivados correctamente pasteurizados y conservarlos en la heladera.
  • No consumir jugos de frutas envasados, que no sean pasteurizados.
  • Lavar cuidadosamente frutas y verduras.
  • Asegurar la correcta higiene de las manos, (deben lavarse con agua y jabón), antes de procesar los alimentos.
  • Lavarse las manos con agua y jabón luego de ir al baño.
  • Concurrir a piletas de natación habilitadas para tal fin.
  • Se sugiere que los menores de dos años no ingieran “comidas rápidas”.
  • Respetar la prohibición de no bañarse en aguas contaminadas.
  • Consumir agua potable. Ante la duda, hervirla.

(Fuente: Comité de Nefrología de la Sociedad Argentina de Pediatría para la prevención del Síndrome Urémico Hemolítico, 1999)