EL SÍNDROME DE REYE
Lo que hay que saber
Julio 2017
Hace aproximadamente 40 años se descubrió una asociación de afección aguda o brusca de varios órganos del cuerpo, en especial hígado y cerebro, durante la fase de recuperación de varias enfermedades virales, entre las cuales se destacan la varicela y patologías respiratorias como la gripe, estados gripales, diarreas, etc. Dicho descubrimiento también determinó que la aparición de este fenómeno era mucho más frecuente en los pacientes que habían recibido aspirina como antifebril durante dichas patologías. Dicho cuadro se denominó Síndrome de Reye en honor al primer científico que describió sus signos y síntomas.
Si bien puede presentarse algunas veces en adultos, esta patología afecta especialmente a los niños, siendo generalmente más grave y con peor pronóstico cuando más pequeño es el paciente.
La gran frecuencia de enfermedades virales febriles durante la infancia, entre ellas la varicela y los estados gripales, explicaría el predominio de niños afectados y del consumo de aspirina para mitigar la hipertermia.

El síndrome de Reye tiene varias formas de presentación en relación especialmente a la afección del cerebro y del hígado. En el primero de los órganos se produce edema incrementando la presión del mismo dentro del cráneo. Esto lleva a alteraciones de la conciencia que aparecen en un niño que se encuentra en recuperación de una enfermedad de origen viral. Puede seguir con trastornos de conducta, somnolencia y finalmente coma. La insuficiencia hepática, provoca la acumulación de sustancias nocivas para el organismo que normalmente son metabolizadas, provocando aun mayor daño neurológico, pudiendo desencadenar crisis de agitación, delirio, convulsiones, etc. En realidad no hay un orden en la aparición de todos estos síntomas ni un tiempo para cada uno de ellos.
Como se dijo al principio, hay además afectación de otros órganos como el corazón, los riñones y el páncreas que complican aún más la evolución del cuadro.
La etiología de este síndrome es desconocida a la fecha. Muchas teorías intentan explicar el papel de la aspirina y la asociación con los virus para la aparición del fenómeno. La varicela y la gripe junto con la ingestión de aspirina durante el curso de las mismas serían las enfermedades más frecuentes asociadas al desarrollo del cuadro.
El síndrome de Reye es siempre grave, requiriendo un diagnóstico precoz y preciso para que el niño tenga más chances de recuperación. Muchas veces se confunden los síntomas con los producidos por meningitis, intoxicaciones y otros cuadros, demorando de esta forma el tratamiento oportuno.

El paciente debe ser siempre internado. La terapia consiste en medidas de sostén, aliviando principalmente la presión sobre el cerebro y eliminando los productos tóxicos de la sangre que el hígado no puede eliminar, esperando la recuperación natural del organismo, dado el origen desconocido de la enfermedad.

Por todo lo comentado hasta aquí se aconseja no suministrar aspirina a niños que estén cursando tanto varicela como otra enfermedad de probable origen viral. En esta última categoría se encuentran todas las enfermedades respiratorias generalmente banales de las vías respiratorias altas que, cursando con fiebre, son tan frecuentes en los pequeños.
Durante los últimos años, afortunadamente, hubo a nivel mundial una reducción en la cantidad de casos de Síndrome de Reye, motivado probablemente al menor consumo de aspirina como antifebril durante tales enfermedades. Esto reforzaría la teoría de la asociación de este cuadro con dicho fármaco durante el curso de patologías virales.
