La separación de los padres

Share on FacebookTweet about this on Twitter

donde esta mama4MIS PAPÁS SE VAN A SEPARAR

Abril 2016

El divorcio de los padres suele ser una experiencia dolorosa para los hijos, requiriendo una elaboración para su superación en la que ambos deben intervenir. Mientras dure la acomodación a la nueva situación pueden acumularse en los chicos dudas, preguntas y temores que deben tener respuesta segura en ambos padres.

Las preguntas generalmente están relacionadas al lugar donde van a seguir viviendo, si van a seguir viendo al padre, al sentimiento de culpa por la separación y al deseo para que la misma no termine de concretarse.

divorcio1

El divorcio implica un duelo por la familia que tenían hasta ahora. Es un período que deben transitar y superar requiriendo del amor de sus padres, dejando de lado sus intereses y emociones que, como adultos, también se encuentran transitando.

Una separación incluye también para los chicos la aparición en algunas oportunidades de nuevas personas, (parejas, hijos), que suelen poner en juego adaptaciones o rechazos a la nueva situación.

 

 

divorcio2Tips a tener en cuenta:

 

  • Siempre explicar qué significa el divorcio, qué va a pasar y desde cuándo
  • Aclarar a los niños que ellos no son responsables ni tienen la culpa de la separación y que por otra parte no pueden hacer nada para evitarla.
  • Recordarles que a pesar del divorcio el vínculo que los une seguirá existiendo, nutrido especialmente por el amor que ambos sienten hacia ellos.
  • Dar lugar a las preguntas y repreguntas.
  • Explicar cómo seguirán las cosas a partir de la separación. Visitas del padre en caso que el mismo no siga conviviendo, etc.

divorcio4Los no:

 

  • No explicarles el por qué de la separación puede generar angustia en los hijos. Se debe conversar y hablar mucho. Esto no es lo mismo que hablar mal del otro padre ni contar detalles de los problemas en la relación obligando generalmente a que el niño tome partido por alguno.
  • No hablar mal del otro padre. Solo logra enojar a los niños produciendo angustia y ansiedad.
  • No hacerlos sentir mal cuando visitan al otro padre. Evitar retenerlos. Los niños pueden sentir que están traicionando al otro padre si con uno la pasan bien. Pueden sentir culpa por dejar solo a uno de ellos.
  • No utilizar al niño como mensajero para comunicarse entre los padres.
  • No amenazar al niño con no dejarlo ir con el otro padre. No se puede imponer un castigo privándolo de la compañía de uno de ellos. No es una forma aconsejable de poner límites.
  • No incluir en forma rápida a una nueva pareja. Hay que darle tiempo al niño para que procese la separación y se adapte a una nueva relación.
  • No llenarlo de regalos por el solo hecho de tenerlo entretenido y “contento” para aliviar la situación.
  • No tener discusiones o episodios violentos en presencia de los niños.

La presentación de cualquiera de estas situaciones agrava el stress del niño, debiéndose no sólo adaptarse a la separación sino también a la nueva relación con uno o ambos padres. En estos casos es frecuente la aparición de síntomas o manifestaciones que dependerán también de las características personales de cada chico.

La tristeza expresa muchas veces la angustia por no saber qué sucederá en el futuro, algunas veces motivada por sentirse culpables o incluso sentirse enojados con uno o ambos padres. El miedo al abandono también pude existir como así también el temor a no ver más a alguno de ellos.

divorcio5Las dificultades en la concentración en las tareas escolares suelen aparecer en estos primeros momentos. Es conveniente acercarse a los docentes para explicar la situación que atraviesan.

Algunos chicos incluso, manifiestan síntomas físicos como fiebre o dolores en distintas partes del cuerpo.

En todos estos casos se debe acompañarlos, escucharlos, permitirles su queja, su enojo, su tristeza y darles tiempo a que procesen la situación. Es importante recordarles que nadie los va a abandonar, que la pareja se separa pero no como mamá y papá, que eso seguirá siempre igual aunque alguno ya no viva con ellos.

La mayoría de los niños han superado y siguen superando esta situación. La tristeza y la preocupación de a poco van cediendo dando lugar a la confianza y seguridad que ambos padres le brinden. No obstante, en algunas oportunidades, hay padres que se ven desbordados, especialmente por la mala relación entre ellos, por las discusiones frecuentes y desacuerdos en distintos temas.

divorcio3

Así como no todos los niños reaccionan de la misma manera, no todos los padres se sienten capacitados para encarar con los hijos este tipo de situaciones. Esto hace que algunos síntomas persistan en el tiempo o se agraven. Es allí cuando probablemente la consulta a un psicólogo pueda ayudar a evaluar el cuadro y aconsejar la mejor forma de resolverlo.

Fuente: Gerardi M.P. “El divorcio: Cómo acompañar a los padres y a los hijos”. Noticias Metropolitanas XXI. Sociedad Argentina de Pediatría. 2015:64

logo-facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *