Prevención de lesiones por actividad deportiva

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lesionesdeportivasLOS CUIDADOS Y LA SUPERVISIÓN DURANTE LA PRÁCTICA DEPORTIVA DE NIÑOS Y ADOLESCENTES


Diciembre 2013

En los últimos años se han incrementado los casos de lesiones producidas por la práctica deportiva. Muchos niños  inician desde corta edad  disciplinas deportivas con entrenamientos y competencias semanales.

Si bien es saludabale la práctica del deporte la misma siempre debe ser supervisada por personal con experiencia en el entrenamiento de niños contemplándose siempre sus procesos de crecimiento y desarrollo.

Es importante tener en claro que, el concepto de lesión deportiva se extiende más allá de la afección de huesos, articulaciones y músculos. Abarca también los disbalances nutricionales, contagios de enfermedades, afecciones en piel y hasta diversas presiones psicológicas a los que el niño deportista puede estar expuesto.


lesionesdeportivas2Generalmente las grandes instituciones poseen equipos de profesionales que controlan en forma adecuada a los chicos. Distinto es el caso de pequeños clubes o asociaciones barriales que no los cuentan, recayendo en el médico pediatra de confianza  la prevención o  el tratamiento de lesiones. En realidad se debe insistir sobre lo primero evitando que las mismas no repercutan en su físico ni en su vida normal trayendo aparejado ausentismo escolar, abandono o fobia al deporte, etc.


lesionesdeportivas3La prevención de las lesiones se debe abordar desde un punto de vista multicausal. Se debe considerar la nutrición adecuada para el esfuerzo físico, la correcta hidratación antes, durante y después del deporte, los tiempos de descanso, el clima, la superficie en la que se entrenan, etc. Es frecuente observar la práctica de deportes en horarios y épocas no aconsejados, (mediodías durante el verano), escasa hidratación de los niños durante las competencias, etc. Se deben también informar a las instituciones los antecedentes de enfermedades sufridas por los niños y los medicamentos que reciben en forma prolongada.

Las enfermedades metabólicas como la diabetes o el hipotiroidismo requieren generalmente ajustes en las dosis hormonales. Todo niño que practique deporte competitivo debe ser evaluado por un médico cardiólogo. Del mismo modo, los niños que posean sólo un riñón por patología congénita o adquirida no deberían practicar deportes de contacto intenso, (rugby, fútbol). Es importante también que el joven deportista conozca su cuerpo y que posea la capacidad de avisar al adulto responsable si aparece algún dolor que nunca antes habían sufrido. En cuanto a los aspectos psicológicos será siempre beneficioso el deporte grupal, (equiipos), sobre el individual.

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Las lesiones por deporte se pueden agrupar en dos categorías: las agudas, que son secundarias a un traumatismo directo que genere hematomas, fracturas, etc. y las ocurridas por sobrecarga o sobreuso,  secundarias generalmente a la repetición de un movimiento o esfuerzo propio del deporte que se practique.

Las lesiones agudas pueden ser tan leves como una “torcedura” o tan graves como las fracturas de huesos, rotura de ligamentos, lesiones oculares, conmociones cerebrales, fracturas de cráneo, etc.

Generalmente se producen por no emplear el equipo adecuado para el deporte que se practique. La falta de protección ocular hace frecuente lesiones de los ojos en el básquet y en los deportes de raqueta o paleta. Los “bochazos” y los traumatismos sobre miembros inferiores son generalmente bien asimilados con el uso de canilleras y calzado adecuado para jockey o futbol en forma respectiva.

Las lesiones por sobrecarga o sobre uso se producen como consecuencia de acciones repetitivas que fuerzan o sobrecargan demasiado determinados huesos y músculos. Si bien las mismas pueden ocurrir tanto en niños como en adultos, son más problemáticas en los pequeños atletas dado que pueden interferir en el crecimiento óseo.

Algunos de los tipos más frecuentes de estas lesiones son:


  • lesiones1Dolor de rodillas
    : El motivo puede estar en la sobrecarga de los principales grupos musculares de los muslos.
  • Codo de tenista: Dolor y molestias en el codo debido al impulso dado con la raqueta a la pelota.
  • Hombro de nadador: Inflamación de la articulación del hombro por la repetición del movimiento de levantar el brazo por encima de la cabeza para nadar.
  • Dolor de pantorrillas: Provocada por correr repetidamente sobre superficies duras o por entrenamiento excesivo al principio de la temporada de entrenamiento.
  • Dolor sobre espalda: Por sobreextensión o flexión repetitiva de los músculos del dorso. Generalmente se observa en niños que practican fútbol, gimnasia o lucha libre.
  • Rodilla del corredor: Produce dolor en la región lateral de la rodilla, cede al terminar la actividad.
  • Dolor en la región inferior de la rodilla, (inserción inferior del tendón rotuliano). Se puede palpar una sobreelevación dura y dolorosa. Frecuente en los adolescentes. Mejora con hielo y reposo deportivo.
  • Dolor en la inserción del tendón de Aquiles: dolor en el talón, generalmente asociado a ejercicio sobre superficies duras o práctica sin calzado adecuado.Las lesiones por sobrecarga pueden ser además provocadas o agravadas por los períodos de rápido crecimiento dado que el sistema óseo crece antes que el muscular-ligamentario, dejando a estos últimos tensionados, por lo que están propensos a desgarros, del mismo modo actuarían los desequilibrios entre fuerza y flexibilidad, tan frecuentes en muchos chicos.

Existen programas preventivos para evitar lesiones, especialmente para adolescentes. Consisten en ejercicios en distintas partes del cuerpo utilizando distintos materiales y/o máquinas en gimnasios. Se realizan en forma planificada contracciones y elongaciones previniendo patología muscular y ligamentaria.

Al contrario de lo que podría suponerse, muchas lesiones en los niños ocurridas durante la práctica deportiva, pueden y deben prevenirse. Es fundamental para ello la supervisión permanente de un adulto, no solo para evaluar el estado físico del niño sino para asegurar las condiciones climáticas, físicas del lugar, la hidratación del paciente y el uso de equipos protectores.

La participación del Estado también es importante, desarrollando políticas públicas destinadas a la prevención de lesiones dando marco a la tarea ejecutada por las personas a cargo de los niños.

 

Fuente: Prevención de injurias ligadas a la actividad física. Programa Nacional de Actualización Pediátrica. Sociedad Argentina de Pediatría. 2013