Tabaquismo pasivo

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tabaquismoEL PROBLEMA ESTÁ EN EL HUMO

Diciembre 1997

Una nueva enfermedad se está observando en muchos niños y adultos. El tabaquismo pasivo, o sea, el resultado de respirar aire viciado con humo de cigarrillo.

Pensemos sólo en el tiempo que pasan los chicos en los hogares o lugares cerrados compartiendo ambientes con al menos un fumador. Se han demostrado en estos niños un incremento en las enfermedades respiratorias como bronquitis y neumonía e incluso, en menores de un año de edad, un significativo aumento en las internaciones hospitalarias por las mismas enfermedades.

En niños mayores de siete años la frecuencia de otitis es más alta. Los chicos asmáticos que respiran aire ambiental con humo presentan más frecuencia e intensidad de las crisis.

Se ha demostrado un aumento en la incidencia de cáncer de pulmón en cónyuges no fumadores cuyas parejas fuman.

El tabaquismo pasivo también aumenta el colesterol sanguíneo, lo que lleva también a un incremento en el riesgo de enfermedad cardíaca.

Las recomendación principal para evitar estos problemas es, desde ya , no ser un fumador activo. Si no podemos evitarlo: 1) Tratar de no fumar en ambientes cerrados, fundamentalmente si en ellos hay niños, 2) Iniciar tratamientos para abandonar el tabaco con la colaboración de un profesional especializado. De esta forma no sólo disminuiremos la posibilidad de enfermarnos en forma grave sino que además no nos sentiremos en parte responsables de lo que a otros les puede ocurrir por respirar nuestro humo.

(Bibliografía utilizada: “Humo de tabaco ambiental: un riesgo para los niños”. Comité de salud ambiental (1996-1997). Academia Americana de Pediatría, USA.