EN BUSCA DE UN CERTIFICADO
Abril 2005
Se inicia el año y comienza la afanosa tarea de conseguir llenar el certificado de aptitud para que los chicos puedan realizar educación física.
En una planilla generalmente poco legible se intenta que un profesional médico llene casilleros sobre los antecedentes del niño y además confirmar que no poseerá inconvenientes para practicar deportes. Lo que es peor, muchas veces esa solicitud recae en algún médico de guardia o en la primera consulta que se realiza a un profesional y por lo tanto no conocen nada acerca del paciente.
En realidad un certificado de salud es un asunto serio. Como tal es un documento que se debe expedir conociendo los antecedentes personales y familiares del paciente, luego de un completo examen clínico y generalmente luego de una correcta evaluación cardiorrespiratoria. No debe faltar tampoco la lectura del carnet de vacunas. Toda esta información debería encontrarse en la Libreta Sanitaria, para la que, por otra parte fue creada.
Es frecuente también que se soliciten durante el mismo año distintos certificados de aptitud física: para natación, gimnasia, fútbol, etc, a pesar que las mismas sean organizadas dentro del mismo ámbito escolar.
Afortunadamente la inmensa mayoría de los niños son aptos para las actividades deportivas que se desarrollan en los colegios. No obstante ello muchas veces nos enteramos de episodios, algunos fatales durante actividades físicas. Si el objetivo primordial es preservar la salud del niño y, no en cambio deslindar responsabilidades, el certificado debería jerarquizarse entre padres, maestros, profesores y médicos.