Iniciando la alimentación complementaria

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«BABY LED WEANING»

Otra vuelta a la alimentación perceptivaalimentando

Noviembre 2019

El comienzo de la alimentación complementaria en los bebés puede generar cierta inseguridad en las madres, especialmente las primerizas, y demandar mayor tiempo tanto en la preparación como en la administración de la comida. Acostumbradas al amamantamiento en cualquier lugar cómodo de la casa, la alimentación con semisólidos suele requerir un entorno acorde a su importancia.

Si bien durante el control de salud del bebé el pediatra suele indicar los alimentos de inicio y su forma de administración, generalmente las dudas exceden a la información que puede brindar el facultativo. Se agregan a ello los diálogos frecuentes entre madres comparando distintos tipos de comidas prescriptas según el pediatra que cada una de ellas haya consultado.

Las recomendaciones al respecto por escrito comienzan a pegarse en la heladera del hogar a fin de tener presente qué y cómo debe comer el bebé durante estos meses de transición.

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Otras veces las dudas se originan cuando estas indicaciones son entregadas por el médico sin la adecuada explicación. Según la antigüedad de las mismas, generalmente fotocopiadas, se podrán encontrar quizás alimentos o preparaciones que ya no suelen conseguirse o prepararse con facilidad. Por ejemplo no todos saben en la actualidad lo que es el “chuño” o la forma de preparación de una sopita de “Vitina” o de sémola.

Suele haber también indicaciones para evitar ciertos alimentos en los niños que inician esta etapa. Generalmente son los señalados como alergénicos o provocadores frecuentes de alergias. No hay siempre coincidencia tampoco en este aspecto entre las indicaciones prescriptas a distintos bebés, influyendo también los hábitos y costumbres familiares.

En realidad el paso del niño a la alimentación semisólida no debería constituir un desafío sino algo totalmente natural. Tampoco ser la resultante de indicaciones rígidas que deben ser cumplidas en períodos de tiempo o intervalos establecidos.

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Se debe partir de normas básicas y simples de realizar y cumplir. Una de ellas es el pecho materno hasta los 6 meses y la alimentación complementaria a partir de esa edad.

El llamado “baby led weaning”, muy en boga en la literatura médica actual, no es otra cosa que la alimentación perceptiva comentada en anteriores capítulos. Si bien no incluye novedades al respecto hace hincapié en algunas cosas interesantes que son importantes a resaltar.

  • babyled4A partir de los 6 meses se pueden introducir todo tipo de alimentos de manera progresiva dado que se ha visto que no sería necesario retrasar ninguno, excepto la leche entera hasta el año de vida. No sería el caso de los niños alimentados con pecho hasta esa edad.

 

  • En caso de sólidos con riesgo de atragantamiento es mejor retrasarlos hasta que el niño tenga más de 3 años.

 

  • babyled2No es necesario retrasar los alimentos potencialmente provocadores de alergias como el huevo, legumbres, pescado, algunas frutas, etc. Se deben dar de manera progresiva y de uno en uno para detectar alguna alergia, más aún si se encontraran antecedentes familiares al respecto. La evidencia dice que no es necesario demorar el ingreso de estos alimentos a la dieta del niño. Por tanto se puede dar de todo observando por supuesto las reacciones, introduciendo uno de ellos cada 2 o 3
    días.

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  • No se debe forzar al niño a comer ni distraerlo para que coma. El lactante debe decidir cuánto comer y cuándo hacerlo. Es decir la alimentación complementaria también debe ser a demanda. Se debe acostumbrar al bebé a las distintos gustos y texturas de los alimentos.
Todos estos enunciados están incluidos en el mencionado “baby led weaning”, siendo numerosas sus ventajas, entre las que se cuentan el aprendizaje del niño a masticar antes y mejor, la autopercepción del hambre y la saciedad, la preferencia por la comida sana y variada, etc.; constituyéndose en una buena estrategia para instaurar hábitos saludables desde la primera infancia.

En síntesis, la alimentación complementaria debe continuar la naturalidad del pecho materno para que la comida sirva además para que el niño exprese sus gustos e intereses en compañía de su familia.

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