EL FUEGO Y EL HUMO MATAN
Simulacros de incendio en los hogares
Julio 2022
Ante la frecuencia elevada de incendios producidos en hogares, resulta útil e inteligente pensar por unos minutos qué haríamos de producirse un siniestro similar en nuestras casas.
Estamos más o menos acostumbrados a participar de simulacros contra incendios en las escuelas o en los trabajos, pero difícilmente pensamos en organizar uno en nuestra misma casa. Hablar sobre los incendios puede asustar a la familia porque a nadie le gusta pensar en el daño que pueda ocasionarnos y en la posibilidad de una catástrofe.

La pregunta disparadora para la realización del simulacro es conocer qué haría cada integrante de la familia en caso de fuego. Hacer un simulacro de incendio en casa brinda la oportunidad de ver cómo reaccionaría cada uno en una emergencia real.
En primer término, se deben conocer las salidas seguras de la casa o del edificio, utilizando vías de evacuación que permitan alejarse del fuego en un plazo máximo de tres minutos. La idea es salir de prisa y de la forma más segura posible. Por eso será importante que todos conozcan las salidas posibles de la casa y cómo llegar a ellas desde cada habitación. Si la superficie de la vivienda lo amerita puede ser necesario la confección de un mapa “doméstico” donde se represente el plan de evacuación.

Aquí es importante agregar que siempre es desaconsejable intentar frenar el incendio por nuestra cuenta, especialmente cuando abarca gran superficie produciendo abundante calor y humo. Lo mejor en estos casos será esperar a los bomberos en un lugar con ventilación adecuada que permita la respiración. Ese lugar es el que debe estar identificado junto con las posibles vías de evacuación siempre que el fuego y el humo lo permitan.
Al inicio de la evacuación y durante su transcurso será importante comprobar que no ingresamos a ambientes donde el incendio es más intenso. La idea es no abrir puertas donde el humo comience a aparecer por debajo de las puertas o a través de las cerraduras. En estos casos es más seguro obstruir estas rendijas con trapos o material húmedo, manteniéndose alejado de las mismas sin atravesarlas, buscando otra salida a la espera de los bomberos.

Hay que pensar que durante un incendio de proporciones el humo no sólo dificulta la respiración sino también la visión, sumándose generalmente la falta de iluminación, haciendo complicado el reconocimiento de pasillos o escaleras.
Agacharse, realizando la evacuación “gateando” posibilita reducir el daño ocasionado por el humo, dado que el mismo junto con el calor siempre tienden a subir. A ello se puede agregar tapar la boca con alguna tela o trapo húmedo.

Salir por una puerta que conduce al exterior debería ser la primera opción para la familia siempre y cuando el camino de escape se encuentre despejado. Los balcones, las terrazas y los patios son una buena opción a la espera de los bomberos, en los casos en que sea imposible transitar por esas vías.

Si se logra salir de la casa es adecuado fijar un punto de encuentro afuera lejos del peligro. Esto es importante porque, si todos se reúnen en el mismo sitio, podrán saber que todo el mundo está a salvo, especialmente en familias numerosas.
Es importante salir de la casa con la menor cantidad de cosas posibles, aunque nos parezcan imprescindibles dado que siempre van a dificultar el escape.
Jamás se debe intentar volver a entrar. De aquí la importancia de realizar el escape en conjunto y organizadamente. Si alguna mascota quedó aún en la casa probablemente no sea ese el momento para volver a ingresar y rescatarlo. Es preferible avisar a los bomberos sobre el salvataje del animal.

También suele ser frecuente que muchos niños se asusten frente a esta experiencia y terminen escondidos debajo de camas o muebles, más aún si no encuentran rápidamente a los padres. Es importante insistir durante los simulacros lo peligroso de utilizar esa estrategia frente al miedo.

La ropa de una persona se puede prender durante un incendio. Se debe enseñar que ante dicho fenómeno hay que evitar correr. Lo mejor será tirarse al suelo, rodar sobre sí mismo y cubrir el rostro con las manos. Eso impedirá que el aire en movimiento avive las llamas.
Los incendios se deben prevenir antes que se produzcan. Niños y adultos deben tomar conciencia del peligro del fuego y sus consecuencias. El simulacro descripto es el momento indicado para hablarlo.
Considerar el correcto funcionamiento de la red eléctrica y especialmente de los calefactores.
Las baterías de litio, tan usadas en distintos aparatos de comunicación y de transporte, pueden sufrir recalentamientos e iniciar un incendio de proporciones poco imaginadas.