Obesidad en adolescentes
ADICCIÓN A LAS COMIDAS
Julio 2022
El inicio de la obesidad en la adolescencia es un fenómeno que no deja de ser común y suele atrapar el interés de profesionales de distintas especialidades.
Esta etapa de la vida se encuentra generalmente atravesada por vulnerabilidades psicosociales de todo tipo, incluidas la anorexia nerviosa y la bulimia. Del mismo modo, la adolescencia es un momento de mayores conductas alimentarias desordenadas. Las comidas fuera de horarios establecidos suelen ser frecuentes, el llamado “picoteo” y las denominadas comidas “chatarra” o rápidas adquieren una rápida preponderancia durante este período de la vida. En relación a ello, se ha sugerido que estos alimentos, ricos en carbohidratos refinados, grasas y sal pueden desencadenar un proceso similar al de la adicción, conduciendo a comer en exceso compulsivamente. Teniendo en cuenta que el período de la adolescencia se caracteriza por una salud mental potencialmente de riesgo, conductas alimentarias desordenadas, poco saludables y consumo de sustancias, los adolescentes representarían un grupo de alto riesgo para la adicción a los alimentos.

Sin embargo, la adicción a las comidas es generalmente difícil de diferenciar de trastornos alimentarios específicos como la bulimia, la anorexia y de trastornos de ansiedad y depresión frecuentes en estas etapas de la vida. Probablemente la adicción a los alimentos se encuentre presente en distintas proporciones en cada uno de ellos.
Para reconocer la participación de esta entidad en el origen o la progresión de la obesidad se han efectuado recientemente estudios que incluyen escalas que, mediante cuestionarios a adolescentes y adultos afectados, intentan obtener datos acerca de la probabilidad adictiva del cuadro que los aqueja.
En ellos, el síntoma de adicción a la comida más reportado fue un “deseo persistente o repetidos intentos fallidos de dejar de comer en exceso”.

La adicción a la comida podría estar o no presente en todo cuadro de obesidad, pero es probable que se sume o se incremente con el paso del tiempo, a pesar que no haya sido el origen de la patología.
El reconocimiento de la adicción a la comida podría permitir estrategias específicas de tratamiento y prevención contra el flagelo del exceso de peso.

Dado el aumento de la independencia en la elección de alimentos durante la adolescencia, sería interesante explorar a qué edad los niños son capaces de comprender y conceptualizar la noción de que la comida podría ser percibida como una adicción.
Estos estudios vienen a confirmar que múltiples factores pueden contribuir en el desarrollo de la obesidad, correspondiendo a la salud mental un lugar cada vez más importante.
Se necesitará de investigación futura, especialmente en los adolescentes, para explorar si la adicción a la comida es un indicador temprano de mala salud mental y la utilización de la comida como potencial regulador emocional.
Fuente: Skinner H. y col. “Adicción a la comida en adolescentes. Revisión sistemática sobre su prevalencia”. Lancet Child Adolesc Health 2021