El estornudo y la tos

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El transporte ideal para los virus

tos4EL ESTORNUDO Y LA TOS

Julio 2018

El estornudo y la tos son mecanismos de defensa inespecíficos para desobstruir la vía aérea de mocos y distintas secreciones. Tales características las convierte también en un importante vehículo para que los agentes patógenos viajen en las micropartículas expulsadas y puedan pasar y contagiar a otras personas.

El estornudo es un acto reflejo y como tal involuntario iniciado frente al estímulo de las fosas nasales por moco o secreción que llega a ellas. Como tal es imposible impedir su desencadenamiento, a lo sumo se lo puede “demorar” hasta conseguir un pañuelo o un lugar para disimularlo.

La tos puede también desencadenarse en forma refleja, especialmente ante la brusca obstrucción de las vías aéreas superiores o inferiores. Sin embargo en muchas oportunidades puede ser inhibida en forma voluntaria hasta encontrar un lugar adecuado u oportuno para desencadenarla. Los accesos de tos reúnen a grupos de toses que se repiten en forma consecutiva. Constituye un síntoma de suma importancia que puede algunas veces orientar el origen de alguna enfermedad. La tos puede ser seca, catarral, perruna, etc. y como tales son identificadas por la misma persona o por los padres y cuidadores cuando el enfermo se trata de un niño.

tos1En mayor o menor medida un estornudo o un acceso de tos liberan infinidad de micropartículas al exterior. Las denominadas gotitas de Flugge pueden contener los agentes infecciosos necesarios para contagiar a muchas personas que se encuentren aún a distancias considerables según los últimos estudios efectuados.

“El estornudo es el método más eficiente que tienen los virus para pasar de persona a persona, por eso el virus de la gripe ha escogido el estornudo y la tos como medio de transmisión en los seres humanos. La prevención es la moraleja”, dice Elmer Huerta, un investigador que ha estudiado el fenómeno.

Las gotitas viajan en una especie de aerosol, constituido por el aire espirado durante el estornudo o la tos. La nube así conformada se mantendrá en suspensión durante mayor tiempo cuanto más livianas y pequeñas sean las partículas. Siempre se creyó que la distancia máxima alcanzada por las mismas no superaban los 2 metros. Los últimos estudios, mediante la utilización de grabaciones de alta velocidad, demuestran que el alcance de las mismas puede ser sustancialmente, mayor pudiendo viajar hasta 8 metros al estornudar y hasta 6 metros al toser.

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Una cuestión importante a considerar es el tiempo que pueden quedar en suspensión las gotitas expulsadas. Se ha demostrado que, según las condiciones ambientales, las mismas pueden permanecer suspendidas hasta 10 minutos. Lo suficiente para que lleguen a muchas personas que deambulen en una sala o habitación relativamente grande.

Es evidente entonces que los gérmenes, especialmente los virus, se transportan de persona a persona viajando por las mencionadas gotitas y además lo hacen a distancias bastante más largas que las estimadas, permaneciendo más tiempo en suspensión que las que uno podría suponer. Este es el medio por el cual los virus pueden contagiar a tantas personas en un corto tiempo sin contar además con el transporte efectuado por las manos contaminadas hacia la boca.

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Surge por lo tanto en forma más clara la posibilidad de reducir los contagios evitando la diseminación de las micropartículas mediante la utilización del pañuelo, que deberá ser descartable, con un correcto lavado de manos luego de cada utilización y descarte. Por otra parte es también necesario evitar el uso de las mismas durante el estornudo y la tos impidiendo que las mismas se conviertan también en el transporte de virus y bacterias. Como se comentó en otras oportunidades el uso del pliegue del codo puede ser útil hasta que se obtenga un pañuelo descartable

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Del mismo modo se entiende también la recomendación de ventilar e higienizar los ambientes con el propósito de dispersar y evitar el depósito de partículas en todas las superficies.

Los aparatos de climatización que reciclan el aire, tales como turbocalefactores o aires acondicionados deben poseer filtros adecuados, debiendo ser renovados en forma frecuente para evitar que los mismos reciclen la nube de micropartículas, prolongado su efecto nocivo.

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